MANUEL DOPAZO
El edificio comercial y de servicios en fase de construcción en la calle Britania de la Playa de San Juan obtuvo licencia municipal el 15 de febrero de 2005 para su construcción en un plazo de 18 meses, pero sólo se ha levantado la estructura tres años y medio más tarde, sin que la promotora haya presentado ninguna petición de prórroga. Esta situación es la que ha provocado que la Gerencia Municipal de Urbanismo estudie la anulación de la licencia por caducidad, según informó ayer la edil de Urbanismo, Sonia Castedo.
El citado edificio está promovido por Vicente Coves e Hijos y la actuación se remonta a 2002, cuando se solicita licencia de apertura para un bingo en una parcela de la calle Britania, esquina a Escultor José Gutiérrez. Tal apertura la concede el Ayuntamiento el 28 de octubre de 2003, por lo que los promotores solicitan al año siguiente la construcción de un edificio comercial que acogería a este bingo.
El citado 15 de febrero de 2005 la Concejalía de Urbanismo concede la licencia para un edificio comercial y de oficinas con tres plantas sótano para estacionamiento, y otras tres plantas en altura y torreón para locales. La licencia está condicionada a que la construcción se concluya en 18 meses.
Aunque el Ayuntamiento es flexible en el cumplimiento de los plazos, lo sucedido en este caso es especialmente grave ya que han transcurrido tres años y medio desde la concesión del permiso y dos desde que caducó la licencia y el inmueble está todavía en fase de estructura, admitiendo fuentes de la promotora que calculan más de un año de obras.
Ante este retraso la concejala de Urbanismo indicó ayer que está estudiando abrir un expediente para anular la licencia al haber caducado hace tanto tiempo y no haberse pedido ninguna prórroga. Un caso similar al del hotel de la ladera de la Serra Grossa. De producirse la anulación, el promotor deberá tramitar de nuevo la licencia partiendo de cero.