VICTORIA BUENO
Sólo un tercio de los estudiantes que se presentan a los exámenes de recuperación de septiembre, que empezaron ayer en los institutos de Secundaria, consigue finalmente el aprobado. Tanto los directores de institutos como responsables de la Conselleria de Educación consultados al efecto coinciden en señalar que este índice de aprobados apenas resulta significativo entre el conjunto del alumnado, teniendo en cuenta que tan sólo se presentan a las pruebas que acaban mañana la mitad de los alumnos que arrastra alguna asignatura suspensa desde que acabó el curso escolar en junio.
"La mayoría de los que tienen más de dos suspensos ni siquiera aparecen por aquí -apreciaron ayer en uno de los centros de Secundaria de Alicante- y entre los que se examinan el éxito suele acompañar únicamente a quienes han ido durante el verano a alguna academia o han contado con un profesor de repaso o con un cierto control por parte de sus padres. Cuando no se da alguna de estas circunstancias es difícil que consigan el aprobado en la recuperación de septiembre", concluyen.
En las academias de repaso consultadas en diversas localidades de la provincia ratifican el índice de aprobados a priori calculado desde los institutos de Secundaria porque también estos otros centros de estudios han acusado un descenso generalizado de hasta un 30% en la matrícula de alumnos con asignaturas suspensas durante estos meses de verano con respecto a años anteriores.
En concreto en la academia Celec de Alicante se lamentan del peor nivel de estudios que presentan los alumnos que este verano han ido a clases de recuperación, así como del descenso sufrido en la facturación, que achacan a la crisis económica generalizada. También la academia Mega, en Elche, coincide en su menor volumen de matrícula este verano, hasta un 50%, y en que el repaso en los estudios no ha sido una prioridad para las familias este año. Por lo general la clientela de estos centros presenta una media de hasta cuatro suspensos y las asignaturas más demandadas para la recuperación siguen siendo las Matemáticas y los idiomas, especialmente el inglés y el valenciano.
La directora de otro centro de estudios, Galileo, añade que este verano las familias se han retraído a la hora de apuntar a sus hijos en las academias y que han buscado las más económicas, además de limitar el gasto a las asignaturas que requieren ayuda porque exigen algo más que memorizar.
El resultado de esta menor presencia de estudiantes en las academias ha desembocado en un índice de presentados a los exámenes de septiembre que se limita a la mitad de los que tenían alguna asignatura pendiente aunque también contribuye que el sistema de promoción en la ESO permite pasar de curso con hasta dos suspensos siempre que no se trate de materias instrumentales, como son la Lengua y las Matemáticas.
Por otra parte las familias de alumnos con más de tres suspensos "suelen dar el curso por perdido y optan generalmente porque el hijo repita. En estos casos lo habitual no es plantearse la recuperación de alguna de las asignaturas que se remolcan", como señalan en otro de los institutos.
En la conselleria calculan que la suma de los aprobados en estos exámenes de septiembre en la provincia junto a las nuevas incorporaciones de alumnos extranjeros en los institutos apenas alcanzará las 20 aulas entre un total de 2.800 grupos de ESO y bachillerato.
FECHAS AJUSTADAS
La selectividad marca las actas en los institutos
El adelanto de las pruebas de selectividad en dos días con respecto al curso pasado marca a su vez la fecha en que los institutos deben entregar las actas de los exámenes de recuperación de septiembre. Esta vez apenas cuentan con tres días en los institutos -el curso pasado fueron cinco y ya les pareció muy ajustado a los directores- para que en las dos universidades de la provincia dispongan de la matrícula de selectividad con la suficiente antelación: las pruebas para el acceso a la universidad se celebran los días 10 al 12 de este mes.