A. P.
El Ayuntamiento de Alicante comenzó ayer a recortar el Servicio de Ayuda a Domicilio mediante la reducción y suspensión de horas de prestación a alrededor de un centenar de afectados, como confirmaron ayer trabajadores de la empresa que gestiona este servicio municipal, Servisar, que indicaron que hay casos en los que se han reducido hasta 30 horas mensuales el servicio. Las mismas fuentes señalaron que ayer el teléfono "echaba humo" por las quejas de los usuarios y manifestaron desconocer cuánto tiempo durará esta situación.
Los responsables de Servisar declinaron hacer comentarios sobre este tema tras indicar que la decisión ha sido adoptada por la Concejalía de Acción Social. Por su parte, y a pesar de reiterados intentos, el Ayuntamiento no ha querido ofrecer niguna explicación desde el pasado miércoles, cuando este diario publicó el envío de cartas a los usuarios advirtiéndoles de la suspensión temporal y posible extinción del servicio antes de su renovación.
Como se recordará, aunque la fecha de suspensión temporal de servicios se anunciaba días atrás, la empresa ha mantenido los servicios tal y como estaban hasta final de mes. El motivo de esta reducción, según los trabajadores, se debe al haberse superado el límite de horas previstas para atender este año, alrededor de 160.000, ante la demanda de solicitudes. No obstante, con la partida presupuestaria de cada año, apenas se cubre la atención de 920 personas en toda la ciudad, a pesar de que la demanda es muy superior, y hace meses que no se conceden nuevas altas. Tampoco es la primera vez que se reducen las ayudas ya concedidas.
Este servicio se dirige a personas mayores, discapacitados, enfermos o familias con necesidades que reciben unas horas de asistencia a la semana para procurar que se mantengan en su domicilio y mejoren su calidad de vida.
El sindicato CC OO ha presentado una queja al Síndic de Greuges por este recorte de derechos y la concejal socialista Laura Soler ha pedido al Ayuntamiento que rectifique su decisión.