P. GUZMÁN
El comercio alicantino afronta un cierre de año "complicado". Tras un campaña de rebajas "muy floja", el sector prevé que la caída de las ventas alcance el 10% respecto al año anterior, según afirmó ayer Francisco Rovira, secretario general de la patronal alicantina del pequeño comercio, Facpyme. "Los comerciantes realmente esperaban que las rebajas impulsaran las ventas, pero a estas alturas definitivamente se puede decir que el consumo no está remontando en absoluto", destacó Rovira, que añadió que las ventas únicamente despegaron en la primera semana de julio. "El resto de la campaña ha sido tan flojo, que el balance negativo de las rebajas en Alicante fácilmente se traducirá en una caída del 7%, superando el 5% anunciado estos días por la patronal del sector a nivel nacional", subrayó.
Los malos resultados de la campaña de rebajas, temporada en la que tradicionalmente las ventas representan hasta el 20% de lo que se factura en todo el año, arrojan así un panorama desalentador para el sector.
La caída de las ventas en este periodo resulta así especialmente significativa, evidenciando que la caída del consumo, en el entorno de la tan mentada crisis económica, es un hecho consumado. "El descuento medio que se puede conseguir en rebajas alcanza el 40%, casi la mitad del precio original de cualquier producto, pero ni aún así el consumo se ha reactivado", afirmó Rovira. En este sentido, el secretario de Facpyme destacó que, ya desde el mismo inicio de la campaña de rebajas, los precios de salida alcanzaron descuentos de entre el 70 y el 80%. "Esto antes era algo impensable, ya que estas ofertas tan grandes tradicionalmente sólo se podían conseguir cuando la campaña estaba muy avanzada, prácticamente al final. Los precios de salida se solían lanzar con un descuento del 20 0 30%, como mucho", apuntó Rovira, que añadió que "este hecho dice mucho, porque pese a rebajar los precios hasta el límite, el balance no es nada bueno".
Las tiendas de calzado y textiles, las más afectadas
El constante encarecimiento de las hipotecas, las subidas de la electricidad, los carburantes, los alimentos -en un entorno de crisis financiera que ha disparado la desconfianza de las familias-, no están dando tregua al consumo a lo largo de todo este último año. Así lo han venido a confirmar los resultados, malos resultados, de las rebajas. Los comercios más afectados, según Rovira, están siendo los del calzado y el textil. Demasiados comensales para cada vez menos tarta. "Son los más numerosos mientras que el consumo, que cada vez está cayendo más, es el que hay", añadió.