J. A. M.
Los bomberos de Alicante tuvieron que intervenir ayer en el Monumento de los Caídos, ubicado en Agua Amarga, ante el riesgo de desprendimiento de piedras en la zona, que sufre un avanzado deterioro. A pesar de que las inmediaciones del monumento de la dictadura franquista están vallados con una red (que está agujereado por todas partes), los cascotes caían ayer fuera de este perímetro de seguridad. Asimismo, una placa conmemorativa del monumento corría el riesgo de caer desde una altura de diez metros. Los hechos se producen en plena polémica por la Ley de la Memoria Histórica, donde el Ayuntamiento de Alicante es uno de los que se resisten a la retirada de símbolos de la dictadura de las calles de la ciudad.
A preguntas de este diario, desde la Comisión Cívica para la Recuperación de la Memoria Histórica de Alicante, Manuel Parra apuntó a que este monumento debe ser suprimido, ya que no favorece valores democráticos y de reconciliación. "Se trata de algo anacrónico y totalmente fuera de lugar", aseveró. "Todo esto contrata con la denegación que nos han dado para poner un monumento en memoria de Eusebio Sempere en el Puerto de Alicante", señaló Parra.
El monumento de Agua Amarga fue construido tras la Guerra Civil española entre los años 1941 y 1944 en memoria de los falangistas que vinieron a Alicante a tratar de rescatar a José Antonio Primo de Rivera, y que finalmente acabaron fusilados. Para su construcción se emplearon los restos de otros monumentos de la república que había en la ciudad, y con una escultura de Daniel Bañuls.
El recinto se encuentra hoy en día en un estado ruinoso, aunque el Ayuntamiento no está por la labor de su desaparición. Recientemente, el alcalde de Alicante, Luis Díaz Alperi, remitió una carta al Síndic de Greuges asegurando que la ley no le obliga a retirar los títulos y menciones honoríficas al dictador Francisco Franco, en respuesta a una queja planteada por la Plataforma de Iniciativas Ciudadanas. La contestación se hizo en una escueta carta de apenas siete líneas.
El recinto del llamado Monumento de los Caídos de la Vega Baja se encuentra en los accesos hacia los estudios de la Ciudad de la Luz de Alicante. Gran parte de las losas de mármol que lo recubrían han caído al suelo, y en sus paredes hay pintadas de todos los colores políticos. Desde anarquistas a maulets, pasando por falangistas. A pesar de la red de seguridad, es evidente que grupos de jóvenes suelen meterse en el recinto por la noche. Según las fuentes consultadas por este diario, la intervención de los bomberos ayer apenas duró diez minutos. Se estableció un nuevo perímetro de seguridad más amplio y poco se pudo hacer para sanear las zonas con riesgo de desprendimiento, dado el alto grado de deterioro.