MANUEL DOPAZO
La torre El Ciprés y una ermita próxima, integradas dentro del conjunto de Torres de la Huerta, declaradas Bien de Interés Culturas (BIC), se encuentran en estado casi ruinoso ante el total abandono que sufre por parte de sus propietarios, que han incumplido dos decretos municipales para repararla. Entre sus doce propietarios se encuentra el ex edil Luis Concepción y también fue propietario el ex conseller Diego Such, ambos del PP.
El inicio de las gestiones de la Concejalía de Servicios y Mantenimiento para restaurar esta torre se remontan ya al siglo pasado, concretamente al año 1999, pero nueve años más tarde no se ha conseguido absolutamente nada, salvo el progresivo deterioro de la Torre, en estado ya próximo a la ruina, y la situación desesperada de la ermita próxima que se integra en el conjunto del BIC, hasta el punto de que ya la dan por perdida por su estado de casi irrecuperable restauración.
Las órdenes de reparación de la Torre a la propiedad han sido numerosas, tanto del Ayuntamiento como de la Conselleria de Cultura, aunque el asunto permaneció parado cuatro años, mientras uno de sus propietarios, Luis Concepción, fue concejal de Seguridad.
La reparación del BIC volvió a la palestra en septiembre del año pasado, cuando el edil de Servicios y Mantenimiento dictó un decreto en el que concedía diez días para sanear la Torre y tres meses para el inicio d elas obras de rehabilitación. Dos de los propietarios presentaron alegación, Luis Concepción y David Esteve, que coincidían en aducir la imposibilidad de reunir a los doce integrantes de la propiedad y aludían a su interés en donar al Ayuntamiento el baluarte. David Esteve también señalaba que es causa de expropiación por Generalitat o Ayuntamiento la no localización de los dueños.
Las alegaciones fueron rechazada por el Ayuntamiento mediante un nuevo decreto, de 7 de mayo de 2008, en el que reiteraba las órdenes de diez días para sanear el BIC y efectuar el cerramiento de la parcela, así como de tres meses para presentar el proyecto de rehabilitación e iniciar las obras.
Los propietarios han incumplido la primera de las órdenes del decreto, ya que no se ha saneado el BIC, y en cuanto al inicio de las obras, desde la Concejalía se informa que el decreto se comunicó a finales de mayo, por lo que estaría a punto de vencer. El incumplimiento, según el decreto, puede suponer la imposición de diez multas coercitivas a la propiedad.