EFE
En declaraciones a EFE, el presidente de la Asociación de Vecinos de Juan XXIII, Sector 2, Manuel Medina, ha explicado que esta decisión se ha adoptado ante la falta de respuesta de las administraciones locales.
Vecinos de esta barriada han mostrado en diversas ocasiones su rechazo a "las molestias" de salubridad y ruido que, según han afirmado, genera un grupo de gitanos de origen rumano afincado desde hace dos años en esta zona urbana.
En concreto, han denunciado que este colectivo "duerme en la entrada de los pasajes, con voces, música y haciendo sus necesidades en la vía pública".
Los vecinos de Juan XXIII comenzaron el jueves un calendario de movilizaciones, que incluye concentraciones todos los jueves y viernes hasta el próximo 12 de septiembre.
Medina ha indicado que los vecinos tienen previsto mantener estas protestas hasta que se solucione el problema, y paralelamente la asociación remitirá cartas al Ministerio del Interior y al president de la Generalitat, Francisco Camps, para poner en su conocimiento la situación.
"A nivel local, todos en el Ayuntamiento saben lo que pasa y en la Subdelegación del Gobierno, Encarna Llinares se ha reunido con nosotros pero sin resultado", ha asegurado Medina, quien ha dicho que los vecinos se sienten "impotentes" ante esta situación y que ya no saben a quién recurrir.
El presidente de la asociación de vecinos ha explicado que la concentración de anoche congregó a cerca de un centenar de personas durante una hora y media y transcurrió sin incidentes porque hubo menos presencia del colectivo rumano que la noche anterior.
Medina ha criticado que los agentes del Cuerpo Nacional de Policía que anoche vigilaban el desarrollo de la concentración pidieran la documentación a algunos de los manifestantes y el día anterior permanecieran "de brazos cruzados" durante el altercado que se produjo con algunos rumanos.
Ha rechazado que esta protesta tenga un trasfondo xenófobo y ha asegurado que lo único que piden los vecinos es que se controle al grupo de indocumentados que viven de forma nómada en la calle y que mantienen "conductas incívicas" en el barrio.