M. DOPAZO
Las dos harineras de Benalúa Sur podrán proseguir su actividad durante las obras de urbanización de este plan parcial, actualmente en marcha, ya que los problemas para que los camiones puedan llegar a las fábricas se solucionarán mediante la construcción de rampas de acceso. Esta medida se incluye en una resolución de la concejala de Urbanismo, Sonia Castedo, con la que solventa uno de los problemas que provocaron la movilización de los trabajadores de las harineras, pero queda pendiente el del traslado de las fábricas, que es el más importante.
Trabajadores y propietarios de las harineras Buforn y Cloquell habían denunciado al Ayuntamiento que las obras de urbanización de Benalúa Sur elevan 1,70 metros la rasante de las calles donde radican las fábricas, lo que impediría el acceso a las mismas de los camiones para la carga y descarga y obligaría a paralizar la actividad. Ante esta situación, las harineras reclamaron que se aplazara la urbanización de los tramos de calle donde se ubican las fábricas hasta su futuro traslado.
Los técnicos de la Concejalía de Urbanismo han rechazado de plano esta propuesta, por el grave problema que supone dejar todas las infraestructuras de la urbanización sin completar en tramos de las calles Doctor Just y Alona. Como alternativa, los técnicos municipales proponen que se complete la urbanización y que desde la zona de estacionamiento en batería prevista se construyan rampas de acceso frente a las entradas actuales de las fábricas, lo que permitirá eliminar la diferencia de altura entre la rasante actual de las puertas de las fábricas y la rasante que tendrá la calle tras las obras de urbanización.
En la resolución de la edil de Urbanismo también se aborda la denuncia de la harinera cloquell, del riesgo de desplome de un muro trasero por las obras de urbanización. La solución, amparada también en un informe técnico, es que la promotora del plan parcial, Prasa, tome las medidas adecuadas para reforzar el muro y evitar riesgos.
La resolución se ha remitido a las harineras a las que se informa que tienen 15 días de plazo para formular alegaciones si no están de acuerdo.
El fundamental problema del obligado traslado de las harineras a otra zona de la ciudad, se pospone para más adelante.