S. ESCRIBANO
La Comunidad Valenciana encabeza, junto con Madrid y Andalucía, las consultas telefónicas realizadas por los consumidores de drogas o sus familias a la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD). Durante el primer semestre del año, la fundación ha recibido 1.130 llamadas desde las provincias de Alicante, Valencia y Castellón. La mitad de ellas fue motivada por el consumo de cocaína y los principales afectados se encuentran entre los 31 y los 40 años, según un informe de la FAD.
En total, entre enero y julio, el teléfono de ayuda de la FAD atendió 7.315 llamadas desde todo el país para solicitar información y orientación sobre el consumo de drogas y los problemas derivados.
Las comunidades autónomas que más llamadas realizaron fueron Madrid (1.539 llamadas), Andalucía (1.167) y la Comunidad Valenciana (1.130) y, la que menos, fue Cantabria (58).
Las consultas sobre la cocaína coparon el 48,9% de las llamadas, después las del cannabis (17,7%), el alcohol (11,8%) y la heroína (5,3%). Según la FAD, el 97,8% de todas ellas se referían al consumo o la sospecha de consumo de drogas, y el 2,2% restante se referían a otras conductas adictivas como la ludopatía (adicción que motivó el 1,7% de las llamadas).
En su mayoría, las consultas parten del propio afectado (30,8% de los casos), pero en el 23,4% la preocupación parte de las madres y una de cada diez llamadas las realizó la pareja del afectado o el hermano.
Siete de cada diez consultas pedían información sobre dispositivos asistenciales como centros ambulatorios, comunidades terapéuticas o unidades de desintoxicación, y tres de cada diez solicitaban recursos de orientación familiar.
Además, en el 83,4% de los casos la consulta se dirigía a los problemas de drogodependencias en hombres. La edad media de los adictos era de 29,9 años, aunque un 15% de los afectados tenía más de 41 años y el 18% menos de 20.
El teléfono de ayuda de la FAD (900 16 15 15) es gratuito, con cobertura nacional en horario ininterrumpido de 9 a 21 horas y de lunes a viernes. Además, garantiza la confidencialidad y el anonimato de la llamada, según fuentes de la fundación.