ISABEL VICENTE
La Fundación Agua y Progreso, cuyo principal objetivo es la defensa del trasvase del Ebro, cerró el año pasado con 5.598 euros de pérdidas que se suman a los 42.518 de déficit contabilizado desde su creación en 2004 pese a que la entidad cuenta con importantes inyecciones de fondos, sobre todo por parte de la Generalitat Valenciana con una aportación anual de más de un millón de euros. "Agua y progreso" también cuenta con ayudas económicas del ayuntamiento de Alicante y de las diputaciones de Alicante y Valencia, además de empresas y de sociedades de regantes.
En su creación la fundación fue dotada con 60.000 de euros de fondos propios de los que, tras las pérdidas sufridas, quedan 11.882 según los datos a cierre del ejercicio 2007. Desde principios de este año, la fundación intenta reponer los fondos propios a través de la firma de convenios con empresas y entidades.
Ante estos datos, el portavoz adjunto socialistas en las Cortes y candidato del PSPV, Ximo Puig, ha pedido al presidente de la Generalitat, Francisco Camps, que suprima la fundación "de un plumazo por ser un elemento más de derroche y propaganda del PP, alimentada con el dinero de los impuestos que pagamos los valencianos". Puig alude a gastos de la fundación como "la compra de un frigorífico o unos visillos pasando por una maquina destructora de documentos o varios portátiles a 1.329 euros cada uno y móviles de último modelo, etc" y pide explicaciones de los gastos de consumo y de los 187.439 euros en sueldos y contrataciones, el contrato con limpiezas Soraya, abogados Pastor, consultora Backspin, o algunos regantes del Vinalopó para que hagan campañas intoxicadorasÉ así otros contratos realizados a dedo hasta superar el millón de euros".