J. P.
El Ministerio de Medio Ambiente y Rural contempla diversas alternativas para sustituir los caudales del actual trasvase Tajo-Segura y complementar las aportaciones de la desalación. El portavoz de Riegos de Levante, Ángel Urbina, reconoció que las propuestas técnicas que se han puesto sobre la mesa durante los dos últimos años incluyen un trasvase desde el medio Tajo, el Duero y el tramo medio del Ebro.
Según los regantes, la derivación desde el medio Tajo tenía inicialmente como punto de origen la presa de Azután, en Toledo, aunque posteriormente se ha valorado como más idoneo el pantano de Valdecañas, en Cáceres.
En su opinión, esta segunda opción ofrece varias ventajas. De un lado, la mayor capacidad de almacenamiento. De otro, la previsible oposición del Gobierno autonómico manchego que sigue pidiendo la fecha de caducidad de la actual conducción y el blindaje del río Tajo al paso por su comunidad autónoma. Además, se evitarían los 600 hectómetros anuales que llegan desde el río Jarama y que, en opinión de los regantes, son de dudosa depuración.
Desde Valdecañas partiría una conducción de unos 400 kilómetros de longitud que conectaría con la vigente conducción del trasvase Tajo-Segura en el municipio albaceteño de La Roda. Urbina apuntó que la conducción dejaría agua a su paso por Ciudad Real, Albacete y, previsiblemente, las Tablas de Daimiel, con la finalidad de disminuir la presión sobre los embalses del Alto Tajo -Entrepeñas y Buendía- de donde parte el acueducto que proporciona agua al Levante español en la actualidad.
Junto a esta, los técnicos del actual Ministerio del Medio Rural han puesto sobre la mesa durante los dos últimos años otras opciones. Una contempla un trasvase que partiría desde el Lago de Sanabria (Zamora) y realizaría aportes desde el Duero.
Otra alternativa tiene como punto de partida el río Ebro -intocable hasta el momento en la planificación hidrológica-, pero en su tramo medio, en una zona sin regular entre Navarra y Aragón que se inunda sistematicamente con cada crecida del río. Esta alternativa requeriría de la construcción de un nuevo pantano en esta zona.
Riegos de Levante aplaude cualquier solución que venga a poner fin al déficit de la zona, pero su portavoz reconoció su escepticismo. En su opinión, lo importante sería que se llegara a un pacto de Estado entre las fuerzas políticas para que cualquier decisión no fuese derogada por el partido político entrante, en el caso de un cambio de color del Gobierno. En este sentido, recordó que ya ha conocido el proyecto de Borrell que interconectaba todas las cuencas y el Plan Hidrológico del Gobierno Aznar.
Agricultores a favor y ecologistas en contra
El presidente de AVA-Asaja, Cristóbal Aguado, consideró que la posibilidad de traer agua desde Extremadura "es un camino y un avance para conseguir la conexión de cuencas de este a oeste" e "impulsar la creación de una política de autopistas del agua que una todo el territorio nacional". En esta línea, el secretario general de la Unió, Josep Botella, apuntó en declaraciones a Europa Press que, "siempre que haya un consenso entre los que dan y los que reciben es positivo".
Por su parte, Ecologistas en Acción denunció ayer en Madrid la "insostenibilidad" de las políticas llevadas a cabo por el Gobierno socialista al que recordó su oposición al Plan Hidrológico Nacional del PP.