JOSÉ ANTONIO MARTÍNEZ
La falta de agentes judiciales mantiene prácticamente paralizada la Fiscalía de Menores, que lleva padeciendo esta situación durante todo el verano, según confirmaron fuentes del ministerio público. En cada caso que se registra, los fiscales y los equipos técnicos realizan las primeras diligencias, pero luego ese trabajo se queda bloqueado porque se han quedado sin personal para tramitar la documentación. Para paliar esta situación, Menores y la Fiscalía de Benalúa están compartiendo un agente judicial, pero las fuentes consultadas por este diario precisaron que la medida es insuficiente para el volumen de trabajo acumulado.
Las previsiones apuntan a que esta situación se va a mantener por lo menos hasta el mes de octubre. El principal problema durante este mes es que la bolsa de trabajo no funciona, ya que el mes de agosto se considera inhábil judicialmente y por tanto hay muchos problemas para encontrar personal que cubra este tipo de bajas cuando se producen. La situación coincide además con las vacaciones de verano, en los que la mitad de la plantilla no está trabajando.
Hasta hace pocos meses, para este trabajo los fiscales de menores disponían de dos agentes, el titular de la plaza y otro funcionario de refuerzo que tuvo que suprimirse por ajustes presupuestarios de la Conselleria de Justicia. El único agente que quedaba se encuentra de baja por enfermedad desde el pasado julio. Las fuentes consultadas por este diario señalaron que ese mes ha sido de mucho trabajo y que en estos momentos hay acumuladas en este departamento cuatro cajas de correo con centenares de causas de toda la provincia esperando a ser remitidas a todas las partes interesadas. Muchas de estas notificaciones se hacen a través de un programa informático que sólo estos agentes pueden utilizar. Las notificaciones por fax sólo se contemplan para motivos urgentes.
El volumen total de expedientes no está contabilizado pero se estima que serían necesarias más de cuatro semanas de trabajo para ponerse al día, sin contar todo lo que sigue entrando. Desde este departamento se puntualiza que a diferencia de otras jurisdicciones, en penal el volumen de trabajo sigue siendo casi el mismo en agosto que durante los otros meses del año. Desde la Fiscalía, se están planteando prolongar la jornada de trabajo por la tarde al agente judicial que tienen compartido con menores, dado que es imposible que pueda cumplir con su trabajo en su jornada laboral normal.
El principal problema y el más urgente que ha supuesto esta situación es la paralización de todas las citaciones de los casos que se han registrado desde julio. Una vez que se produce el arresto del menor, hay que citar a los agentes que intervinieron en su detención, así como también avisar a los perjudicados por el hecho delictivo para que puedan reclamar, entre otros cometidos. Otra función es la de localizar causas en el archivo, así como dar traslado a los fiscales de las otras causas que llevan en la jurisdicción de mayores de edad. Desde el ministerio público están alarmados con la situación, ya que se trata de causas penales y los retrasos pueden hacer que prescriban causas.
"Todo el trabajo que están haciendo los fiscales y los equipos técnicos de menores no sirve para nada si luego no hay nadie para darles salida", señalaron. En la jurisdicción de menores, son los fiscales los que llevan el peso de la instrucción del caso, que pasa al juzgado cuando esta labor ha terminado.