S. ESCRIBANO
No fue hasta última hora de la mañana cuando lograron repararlo, pero es la tercera vez en menos de una semana que se repite la situación. El miércoles la avería logró solucionarse al final de la jornada, pero el viernes se repitió la situación y se agravó al haber cerca de un centenar de pacientes en la sala, según denuncian los pacientes y corroboran fuentes sanitarias.
Pese a estar abiertas las ventanas de las consultas y las puertas que dan a la sala de espera desde la calle, la situación era insoportable ayer para los enfermos, familiares y trabajadores del centro. Decenas de pacientes, entre ellos ancianos y niños, aguardaban a entrar a la consulta de médico soportando altas temperaturas y dándose aire con abanicos o papeles.
"Es horroroso", aseguró Inmaculada G., quien llevaba "más de media hora esperando con mi hija para el pediatra y sin poder salir de aquí a tomar el aire por si se nos pasa el turno". Otra paciente, Encarnación P., afirmó estar mareada por el calor. Dolores V. no dejaba de abanicarse. Y es que se trata de personas enfermas para las que una situación de calor extrema resulta más que incómoda y puede agravar su estado de salud.