J. L. GARCÍA
La última memoria publicada por el Comité Económico y Social (CES) señala que el sistema público de la Comunidad Valenciana cuenta con 9.160 camas funcionales para un total de 4.806.908 habitantes. La proporción es una ratio de 1,9 camas por cada 1.000 habitantes, mientras la media del Sistema Nacional de Salud para toda España es de 3,36 camas en funcionamiento por cada mil habitantes.
Sin embargo, llama la atención la evolución de los recursos en la última década. En 1998, la Comunidad contaba con 8.717 camas funcionantes (2,16 por cada mil habitantes). Eso supone que en diez años el número de camas ha aumentado en 443, mientras que la población se ha disparado con un crecimiento de casi 785.000 personas.
Estos datos corroboran que las denuncias de médicos, sindicatos y pacientes sobre las carencias de la sistema sanitario valenciano no son casos concretos y certifica que la Comunidad está lejos de tener los recursos necesarios para atender a la población.
El informe del CES presta especial atención a la asistencia primaria, primer nivel de acceso del sistema sanitario para atender a los ciudadanos. La memoria advierte de que casi un 4% de la población total, más de 242.000 personas, no está cubierto por el modelo mayoritario de asistencia primaria, que comenzó su implantación en los años ochenta.
Eso quiere decir que esos ciudadanos son atendidos en consultorios según el modelo tradicional, donde la media de tiempo por consulta es de 4 minutos y medio. La ratio de tiempo medio de consulta no es mucho mejor en los centros de salud, donde los pacientes de la Comunidad recibieron una atención de 7,2 minutos por visita durante 2007. En ambos casos, muy alejados de los 10 minutos con el médico de cabecera que reclaman los facultativos desde hace años.
De los 22 departamentos de salud existentes, 17 de ellos poseen el 100% de cobertura poblacional en asistencia primaria. Los departamentos con menos cobertura con el nuevo modelo son el de Alicante-San Juan (76,7%) y el de Elche (80,8%). El poco tiempo que reciben los pacientes del viejo modelo va ligado a la presión asistencial que soportan esos médicos, con una media de 57 consultas al día. En los centros de salud la cifra se rebaja hasta 43 consultas diarias.
Ya en el Hospital Clínico de Valencia, el noviembre pasado, tuvieron que ingresar pacientes en los pasillos por falta de camas y La Fe, en abril, aisló en el área de maternal a un enfermo de legionela por el colapso de plazas en el departamento, entre otros casos de la Comunidad.