VÍCTOR ROMERO
La Conselleria de Economía hizo ayer pública la cuenta general de la Administración autonómica en la que figura por departamentos el compromiso de gastos para este año, para 2009, 2010, 2011 y anualidades posteriores.
Un año más el servicio de deuda acumula el mayor montante de compromisos adquiridos, nada menos que 13.642 millones de euros de los que 11.967 millones no se afrontarán hasta al menos 2012. En conjunto, el volumen de gasto cautivo que tendrá que abordar un próximo gobierno autonómico -los comicios serán previsiblemente en 2011- superará los 15.681 millones de euros, bastante más que un presupuesto completo de la Generalitat para un año. La razón del crecimiento hay que buscarla en el abultado volumen de gastos financieros. Desde 2008 hasta 2001, la Generalitat abonará una media de 280 millones de euros, cifra que supera la amortización de principales. A partir de 2012 deberá afrontar pagos de intereses por valor de 5.407 millones de euros, casi tanto como los 6.559 millones de euros de pasivos financieros desplazados a anualidades posteriores a 2011.
Tampoco la conselleria de Sanidad consigue frenar la acumulación de facturas y gastos comprometidos. Si en 2006 la cifra de compromisos era de 3.837 millones de euros, en 2007 volvieron a dispararse hasta los 3.935 millones de euros. El grueso del gasto desplazado a ejercicios futuros corresponde a gastos corriente y de funcionamiento. Apenas 261 millones de euros se corresponden con inversiones.
A Sanidad le sigue en gastos comprometidos la conselleria de Infraestructuras, con 1.557 millones de euros cautivos para ejercicios futuros. Pero de nuevo el grueso de la hipoteca no llega de las inversiones reales ni trasferencias de capital. Sólo a partir de 2012, Infraestructuras tiene comprometidos 841 millones de euros para afrontar compra de bienes corrientes y gastos de funcionamiento. El departamento que ahora dirige Mario Flores lleva varios años pagando obras mediante nuevo modelos de financiación como peajes en sombra o pago aplazado, que permite retrasar los desembolsos pero incrementa los gastos financieros.
Menos inversiones ejecutadas en 2007 que en 2006
El esfuerzo inversor del que habitualmente hace gala el Consell de Francisco Camps en sus discursos políticos no tiene reflejo en la ejecución real que reflejan las cuentas de la Generalitat. La Administración autonómica redujo entre 2006 y 2007 las inversiones ejecutadas en algo más de 10 millones de euros. Si se computan inversiones reales y trasferencias de capital -trasferencias a empresas públicas y privadas para invertir- el Consell dejó sin ejecutar algo más del 20% de las inversiones previstas en el presupuesto inicial, con 1.359 millones de euros invertidos. La cifra es inferior a la de 2006, con 1.370 millones de euros destinados a inversiones reales y trasferencias (capítulos seis y siete del presupuesto). Contabilizando sólo inversiones reales, la ejecución fue superior en 2007, pero en apenas 34 millones de euros -747 millones en 2007 y 713 en 2006-.