REDACCIÓN
La Generalitat envió ayer una carta a la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, en la que le exige poder participar en la gestión de los aeropuertos de la Comunidad Valenciana (El Altet y Manises), "del mismo modo que harán otras comunidades autónomas", como Cataluña o Madrid. Así lo anunció en un comunicado de prensa el vicepresidente tercero del Consell, Juan Cotino, en el que denunció "el trato discriminatorio que el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero dará a algunas comunidades autónomas como la valenciana, mediante el nuevo modelo de gestión aeroportuaria". El Consejo de Ministros aprobó el pasado viernes la privatización del 30% de la gestión aeroportuaria de Aena, así como la participación de Madrid y Cataluña en la gestión de Barajas y El Prat, respectivamente.
Para Cotino, "los criterios del Ministerio de Fomento para justificar que tan sólo unas comunidades autónomas podrán participar en los órganos de gestión de los aeropuertos tienen como fondo dar cobertura a las exigencias del Estatuto de Autonomía de Cataluña, primando una vez más a unas comunidades en detrimento de otras". La Generalitat, según Cotino, "llevará a todos los ámbitos posibles la reclamación para participar en la gestión de los aeropuertos del mismo modo que lo harán Madrid, Cataluña o Baleares". Para Cotino, no podemos consentir un nuevo agravio comparativo de Zapatero y su equipo de gobierno, que nuevamente pretenden discriminar a la Comunidad Valenciana, negándonos la gestión de unas infraestructuras fundamentales para el crecimiento económico" afirmó Cotino.
La petición del Consell contrastó con la reacción del vicesecretario de Comunicación y portavoz del PP, Esteban González Pons -conseller del Gobierno Camps en la anterior legislatura- quien lamentó la decisión del Gobierno. "El de los aeropuertos es un sistema nacional y solidario, y los aeropuertos más rentables permiten que sobrevivan los menos rentables", así como "equilibrado" al posibilitar que un aeropuerto exista allá donde hay necesidad, aunque no sea rentable. González Pons afirmó que con las últimas decisiones adoptadas por el Gobierno, algunos aeropuertos saldrán del sistema y éste "dejará de ser nacional" y "solidario, porque los aeropuertos grandes ya no mantendrán a los pequeños", por lo que el entramado "se desequilibrará y empezará a generar gastos a la Administración".