MANUEL DOPAZO
La creación del nuevo polígono industrial junto a Mercalicante sufrirá más retrasos y puede convertirse en el decano de todas las actuaciones urbanísticas en la ciudad al cumplirse ahora los diez años desde el inicio de su tramitación. La última paralización la ha acordado la Concejalía de Urbanismo porque la promotora, Mercacombustible, ha omitido, entre otras muchas cosas en el proyecto, algo tan fundamental como la rotonda de conexión del polígono con la carretera de Madrid.
Este polígono industrial, a construir en el denominado "sector APD/21 Área de Transportes", tiene una superficie de 338.000 metros cuadrados y se calcula que podrá acoger a unas cien instalaciones industriales, lo que supone una destacada oferta ante el déficit de suelo industrial en todo el municipio. El polígono se encuentra ya en su última fase, previa al comienzo de las obras de urbanización, para lo que sólo le falta que se apruebe el proyecto de reparcelación.
Este último paso, sin embargo, no parece fácil de solucionar ante las numerosas deficiencias detectadas por los técnicos municipales en el proyecto, entre los que destacan, especialmente, el de las conexiones viarias. Así, el informe municipal recuerda el convenio suscrito entre Mercacombustible y el Ayuntamiento, por el que la promotora se compromete a ejecutar la red viaria de conexión con la N-330, a la altura del Barranco de las Ovejas. Sin embargo, el proyecto no desarrolla esta actuación, según el informe municipal, que exige además la inclusión de las fincas afectadas y sus titulares.
Este es el reparo fundamental, aunque hay otros que se advierten en el informe y que deberán ser corregidos por la promotora mediante la redacción de un nuevo texto refundido.
Con la finalidad de no prolongar mucho más una actuación que parece eternizarse, en la resolución de la Gerencia Municipal de Urbanismo, suscrita por la concejala Sonia Castedo, se informa a la promotora que dispone de un mes para subsanar estas deficiencias. Además, se le advierte que no se reanudará la tramitación del proyecto de reparcelación sin la corrección de estos reparos.
Justificación del pago de 500 escudos a un convento
Entre las deficiencias que el Ayuntamiento advierte en el proyecto de este polígono industrial promovido por Mercacombustible y que deben ser subsanados, se encuentra la extinción de una deuda que podría plantear problemas para acreditarla por su antigüedad. Así, en el informe municipal se señala que en una finca registral incluida dentro del futuro polígono industrial se ha comprobado una deuda de "500 escudos a un convento". No se hace referencia al año de la deuda pero se alude a una moneda, el escudo, no sólo anterior al euro, sino a la misma peseta, que se implantó en toda España en 1868, por lo que estamos hablando de un débito que se remonta, sin duda, a siglos.