JOSÉ ANTONIO MARTÍNEZ
Un juzgado de Alicante ha admitido una denuncia puesta por un particular por las molestias que están causando las obras por la noche en el entorno de la estación, según confirmaron fuentes judiciales. El hombre se presentó a las tres de las madrugada en el juzgado de guardia con evidente malestar porque los trabajos no le dejan dormir desde hace semanas. Al principio había dudas entre el personal del juzgado sobre cómo debían tramitarla; como delito o como falta, o bien se desviaba a la vía civil o a la contencioso-administrativa. Finalmente fue recogida como una denuncia por un presunto delito contra la salud pública y enviada al decanato para que asigne a un juzgado para llevar el caso. Vecinos de la zona de Alipark señalaron que son muchas las personas que están molestas por estas obras y que con toda probabilidad se sumarán más afectados a la denuncia si la investigación sale adelante.
"Desde hace un mes aquí no hay quien duerma. Los ruidos de los camiones, sierras cortando las vías...", relataba ayer a este diario uno de los afectados. Por la noche, es habitual ver a los vecinos asomados a las terrazas, viendo trabajar a las máquinas porque no pueden conciliar el sueño. Los trabajos, dependientes del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) consisten en la instalación de las vías provisionales que darán acceso al tráfico ferroviario a la estación mientras se acometen las obras del soterramiento. Otra de las quejas de los vecinos es que sólo se está trabajando por la noche, cuando más molestias se causan. Algunas comunidades de propietarios afectadas pidieron en su día que se instalaran pantallas acústicas para minimizar el impacto de los trabajos. Algunos vecinos sostienen que ya tuvieron problemas cuando hace tres años se acometieron los trabajos para allanar los terrenos, ya que entonces denunciaron la aparición de grietas en sus viviendas.
Durante estos días, los vecinos denuncian que han estado llamando a la Policía Local para exponerles sus quejas, pero sus requirimientos no han tenido respuesta. Los agentes que les atendieron alegaron que no tienen competencias en suelo que pertenece a Adif, explicaron. Tras varios días de llamadas, el afectado acudió finalmente a las tres de la madrugada del viernes para presentar una denuncia en el juzgado de guardia. En un principio, se iba a tramitar como un juicio de faltas por vejaciones contra los agentes que no quisieron atender la llamada. Sin embargo, el juez de guardia para faltas ayer tras estudiar la denuncia, la devolvió alegando que los hechos relatados podrían ser constitutivos de un delito contra la salud pública.
Las fuentes consultadas precisaron que dentro de los delitos contra la salud pública, están influidos los problemas por exceso de ruidos y contaminación acústica. Sin embargo, lo habitual en este tipo de pleitos es acudir a la vía civil para exigir el cese de la actividad molesta y reclamar una indemnización. El conflicto más frecuente son comunidades de propietarios que exigen el cierre de una discoteca. El problema de la vía penal es que conseguir una condena no implica que el juez clausure la actividad.