F. J. B.
El sector turístico de la Costa Blanca comenzó ayer un mes de agosto que vuelve a estar presidido por las mismas incertidumbres que marcaron julio y que no son otras que la falta de clientes por un lado, y el bajo nivel de gasto por el otro debido a la crisis económica y al hecho de que los españoles son el cliente mayoritario ese mes. Julio se ha despedido con una ocupación hotelera media en torno al 85%, cinco puntos menos que el mismo mes de 2007 y con un descenso en la facturación al haberse hecho muchas ofertas lo que terminará influyendo en la rentabilidad. La situación del mes que comenzó ayer sigue siendo complicada y, por ejemplo, según datos de la patronal sólo el 25% de los hoteles de la provincia tienen reservadas todas sus plazas alguna jornada hasta el próximo día 10, algo impensable en otras temporadas. "Está claro que la crisis afecta, julio ha sido un mal mes, sobre todo si lo comparamos con julio de 2007 que también extraordinario y agosto no ha hecho más que empezar. El resultado final dependerá de cómo funcione la reserva de última hora pero noticias como la subida del euríbor no ayudan", apuntaron ayer fuentes de la patronal hotelera.
Por otro lado, la normalidad marcó ayer la segunda fase de la operación salida de las vacaciones de agosto que provocará que durante el fin de semana la carreteras de la provincia registren casi dos millones de movimientos de vehículos. Los problemas (retenciones) se localizaron ayer en la N-332 y en la A-7 a la altura de Orihuela. Por su parte, el director general de Tráfico, Pere Navarro, recomendó a los conductores que escalonen su salida y eviten las horas "punta" para así no tener que soportar atascos en las carreteras debido a la congestión circulatoria. En declaraciones a Efe, Navarro aconsejó a los conductores que busquen el mejor itinerario y hora para sus desplazamientos y que eviten las horas de mayor circulación, es decir que planifiquen su viaje y, sobre todo, que no apreten el acelerador porque en verano "se corre más".
El aeropuerto de El Altet vivirá hoy uno de los días más intensos del verano ya que están programados 297 vuelos, por lo que por la terminal pasarán más de 50.000 pasajeros. En agosto de 2007 el aeropuerto registró 8.360 vuelos con un total de 1.032.310 pasajeros, lo que supone una media diaria de unos 270 vuelos, que puede lograrse también este año.
Por otro lado, la Comunidad Valenciana está presente este fin de semana en Edimburgo para promocionar diferentes productos y participará en el Festival de la ciudad con una paella gigante y música tradicional. Fuentes de Turismo informaron de que el objetivo del Festival "A taste of Spain Edimburgo" es dar a conocer al público escocés y a todos los visitantes los diferentes aspectos de la cultura española en un entorno único. Se ha instalado una carpa en la cual se ofrece comida, bebida y espectáculos de todo tipo relacionados con la Comunidad.
Aumenta el gasto del turista extranjero
El gasto total realizado por los turistas extranjeros en la Comunidad Valenciana entre enero y junio de 2008 ha aumentado en un 7,5% respecto al mismo periodo del año anterior, según informó ayer la Generalitat a partir de los datos publicados por el Instituto de Estudios Turísticos del Ministerio de Economía. El gasto ascendió a 2.096,4 millones de euros, fue el mayor entre los principales destinos nacionales, y situó a la Comunidad por encima de la media de destinos españoles en 2,5 puntos.
La estancia media del turista extranjero se cifró en 12,6 días, y superó en más de 3 días a la media nacional, con una variación interanual del 0,6%. Con respecto al gasto por viaje, -790,1 euros-, permaneció estable durante los primeros meses del año.
En cuanto al origen de los turistas extranjeros, destacó el incremento del gasto del principal mercado de la Costa Blanca, el británico, que se ha incrementado en un 14,2% respecto al mismo periodo de 2007.
Los buenos datos económicos del turismo extranjero incrementan el temor sobre los resultados finales de la temporada alta -julio, agosto y septiembre- en la que los españoles, azotados por al crisis, son los clientes principales de la provincia.