REDACCIÓN
El pleno del Consell aprobó ayer la modificación de la Ley Urbanística Valenciana -LUV- a fin de incorporar medidas que agilicen los trámites administrativos para crear suelo industrial, tramitaciones que están sometidas ahora mismo a los mismos parámetros que los Programas de Actuación Urbanística (PAI), por lo que en muchas ocasiones su desarrollo se prolonga varios años. El objetivo es favorecer la implantación empresarial y de que este sector recupere la confianza en la economía.
Así se recoge en el Plan de Medidas para agilizar los trámites administrativos en el ámbito empresarial, aprobado y dado a conocer ayer por el vicepresidente y portavoz del Ejecutivo autonómico, Vicente Rambla. Esta medida, que se une a otras seis iniciativas principales y tres complementarias y supondrá una inversión de 18,7 millones de euros, trata de reducir la burocracia y los costes para la implantación de empresas en los sectores industriales, comerciales, mineros y turísticos.
El vicepresidente Rambla explicó que en estos momentos la puesta en marcha de un parque industrial "requiere la misma lenta y exigente tramitación que cualquier PAI para realizar viviendas" y, según dijo, en este momento no se puede "demorar ninguna iniciativa empresarial" ni perder inversiones por la burocracia administrativa.
El objetivo de este plan, según el portavoz del Consell, es reducir los costes administrativos y de gestión soportados por las empresas a la hora de solicitar y gestionar ayudas públicas, así como agilizar los plazos de resolución de las mismas. Para ello, el plan prevé que las oficinas de la Comunidad Valenciana y las delegaciones del Instituto Valenciano de la Exportación (IVEX) en el exterior ofrezcan un servicio integral que incluya la oferta de suelo empresarial y las líneas de subvención para las empresas que quieran instalarse en esta región.
Asimismo, se estudia la supresión de la tasa del Registro de Actividades Comerciales, la creación de un órgano gestor en cada parque empresarial que asesore sobre la tramitación de autorizaciones, y la implantación de la administración electrónica y el fomento de las tecnologías de la información y la comunicación.
El Plan del Consell también contempla medidas especificas para los sectores turístico y agrario, así como otras iniciativas complementarias, como el fomento del espíritu empresarial, la información y asesoramiento a las empresas, y acciones de formación empresarial de carácter transversal.
Rambla afirmó que estas medidas se suman a otras actuaciones puestas en marcha por el Consell con la voluntad de mantener o recuperar la confianza del sector empresarial valenciano, ya que, a su juicio, "no llegan esas dosis de inyección de confianza desde el Gobierno central".