J. A. M./REDACCIÓN
La Dirección General de Tráfico ha puesto diez nuevos radares fijos para el control de la velocidad en la provincia de Alicante con motivo del dispositivo para la Operación Salida de agosto, en la que se esperan 46,3 millones de desplazamientos en toda España. Dos de ellos se ubicarán en autovía y el resto en carreteras convencionales. Estos radares constituyen la tercera fase del plan de instalación llevada a cabo el año pasado y, en ella, la provincia de Alicante es la que mayor número de estos dispositivos recibe de los 190 instalados en toda España. En total, son 23 los radares que tendrá la Dirección General de Tráfico en las carreteras alicantinas tras este nuevo refuerzo.
Todos estos puntos están conectados con el Centro Estatal de Denuncias Automáticas (Estrada) para conseguir más inmediatez en la notificación de las denuncias y potenciar el efecto reeducador de las sanciones. Según Tráfico, el tiempo de notificación de las multas se ha reducido de dos meses en 2007 a 14 días en 2008 y se persigue que sea de 72 horas en 2009.
Dos de los radares irán ubicados en autovía, uno junto a la salida de Villafranqueza y el otro por la salida del aeropuerto. Pero la gran mayoría de los dispositivos irán destinados en carreteras convencionales y se ubican principalmente en el sur de la provincia, aunque también hay controles en El Verger y en Monóvar. Fuentes de Tráfico precisaron ayer que estos puntos de control ya están en funcionamiento.