M. J. SANMARTÍN
Los vecinos de la urbanización El Olivo de Oro, la zona desde donde suelen saltar los parapentistas, están preparando la documentación oportuna para poner una denuncia ante la Guardia Civil con el objetivo de que el Ministerio de Fomento conozca la situación e investigue cómo se desarrolla esta actividad en la zona. Los residentes expresan que la práctica del parapente carece de regulación y "el Ayuntamieno se lava las manos", ya que aseguran que han recurrido a él en varias ocasiones con el objetivo de que "al menos" pida a la Federación Valenciana correspondiente que cumpla la normativa y no lo ha hecho. En este sentido expresan que las normas de la propia federación prohíben volar sobre viviendas y aglomeraciones urbanas, lo cual, expresan, se hace en este caso. Los residentes llaman la atención sobre el peligro que ello acarrea, como que algún deportista caiga encima de algún niño, ya que ya lo han hecho sobre viviendas, causando daños incluso.
Desde el Ayuntamiento de Santa Pola señalaron ayer que no han hablado de tomar ninguna medida. Se trató de "un desgraciado accidente" en un deporte de riesgo y habrá que averiguar las causas, pero no creen que guarde relación con los accesos a la zona.