JOSÉ ANTONIO MARTÍNEZ
La Fiscalía investigará si hubo responsabilidad del Ayuntamiento de Santa Pola en el accidente de parapente que el pasado sábado le costó la vida a un guardia civil, según confirmaron fuentes del ministerio público. "Si el Ayuntamiento está haciendo promociones para que se practique ese deporte en el municipio, también es lógico que deba haber alguien que controle cuándo existen o no condiciones favorables para saltar", explicó ayer el fiscal jefe de Alicante, José Antonio Romero. No obstante, matizó que de existir algún tipo de responsabilidad sería de carácter civil y no penal, lo que supondría una indemnización para la familia de fallecido en caso de que el juzgado de Primera Instancia admitiera a trámite la demanda.
Romero habló ayer por teléfono con el fiscal jefe de Elche, Ramón Siles, para que desde ese área se abra una investigación para aclarar estos extremos.
Como ya publicó este diario, un guardia civil de 40 años murió el pasado sábado mientras practicaba el parapente en el faro de Santa Pola. Un golpe de aire provocó que el aparato se doblara en uno de sus extremos y el hombre cayera desde 70 metros de altura hasta estrellarse contra una pared rocosa. La mujer y el hijo del fallecido presenciaron el suceso.
Fuentes del ministerio público recalcaron que este tipo de actividades de riesgo cuenta con mucha promoción por parte del Ayuntamiento, especialmente en internet; mientras que existen empresas que están haciendo negocio explicando a los parapentistas los mejores puntos desde los que saltar. Por el contrario, nadie se hace cargo de velar por la seguridad de estos deportistas, avisar de en qué momentos no pueden saltar a causa del viento o indicar cuáles son las zonas que entrañan mayor peligro.
A pesar de ello, se trata de una actividad de riesgo en la que cada vez son más frecuentes este tipo de accidentes. Por este motivo, el área de la Fiscalía de Elche abrirá hoy mismo una investigación para determinar si se pueden exigir responsabilidades civiles por este accidente y a quién.