F. J. B.
La Confederación Empresarial de la Provincia de Alicante -Coepa- advirtió ayer de que la eliminación del trasvase Tajo-Segura tendría unas consecuencias letales para la provincia de Alicante porque significaría la ruina para el 62,18% de la agricultura de regadío, un sector que factura 330 millones de euros al año y da a empleo a 51.325 trabajadores, según refleja el avance del análisis que realizan expertos de la Universidad de Alicante por encargo de la patronal y de la Fundación Agua y Progreso. El profesor Joaquín Melgarejo, titular del Departamento de Análisis Económico Aplicado de la UA, alertó de que la conducción es vital para Alicante, tanto por su relación directa con la economía agrícola, como por el hecho de que esta obra, puesta en servicio a finales de los años setenta, ha servido para abastecer de agua potable a una población fija de un millón de personas de Alicante y Murcia que alcanza el millón y medio durante el verano. Por otro lado, el informe que será definitivo el próximo otoño también valora el precio del agua del agua que llega del Tajo, cinco veces más barata que la desalinizada del mar.
Por otra parte, las comunidades autónomas de Castilla-La Mancha, Madrid y Extremadura, cedentes del agua del Tajo que llega a Alicante y Murcia recibieron en los últimos 20 años años (1986-2007) unos 300 millones de euros de los agricultores y los ayuntamientos por el caudal cedido. Una cantidad que, en teoría y según la ley del trasvase, debiera utilizarse para financiar proyectos ambientales y que confirma que ni alicantinos, ni murcianos reciben el agua gratis, según revela el avance del informe que elaboran expertos de la Universidad de Alicante para Coepa.
Con anterioridad a 1986, la compensación económica, que suponía el 4% anual del coste las obras, la recaudaba el Estado, que era el encargado de aplicar esos ingresos a dichas labores de mejora. El avance del estudio indica también que "el incumplimiento de las expectativas de caudales llegados a la provincia a través del trasvase desde su puesta en marcha ha supuesto la pérdida de 17.325 hectáreas entre 1998 y 2006", al no contar con agua suficiente. El profesor Melgarejo destacó también que las necesidades de agua totales en la zona regable del trasvase en la provincia de Alicante ascienden a 381,89 hm3 al año, mientras que la dotación media del trasvase Tajo-Segura es sólo de 125 hm3, debido principalmente a la sequía que sacude el complejo de embalses Entrepeñas-Buendía.
Según el avance del estudio, esa cifra "sólo se ha alcanzado en contadas ocasiones desde que se puso en marcha la transferencia de agua en 1979", por lo que la diferencia es cubierta por otras fuentes o constituye un déficit.
Melgarejo recordó que "en los dos últimos años no se ha producido aportación de caudales para el regadío", a pesar de que de sus caudales dependen producciones agrícolas por valor de 328,2 millones de euros, con un alto porcentaje (el 80%) destinado a los mercados de la UE y Europa Central. El avance del estudio concluye que "el agua del trasvase es insustituible en muchas poblaciones de su área de cobertura, puesto que no disponen de recursos alternativos", y reitera alega que "el agua de la desalación es cinco veces más cara que la del trasvase Tajo-Segura". La primera sale a 0,6 euros el metro cúbico, por los 0,1 euros/m3 de la trasvasada.
Nueva caída de la reserva pero hay 116 hm3 trasvasables
La reserva de agua de los embalses de la cabecera del Tajo (Buendía y Entrepeñas) ha bajado en los últimos siete días once hectómetros cúbicos hasta situarse en 356, el 14,39% de su capacidad global, que es de 2.474 hectómetros cúbicos. En estos momentos, quedan 116 hm3 trasvasables a Alicante y Murcia. Según los datos facilitados ayer a Efe por la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT), la reserva del embalse conquense de Buendía perdió cinco hectómetros cúbicos y se ha situado en 190 hm3, el 11,59% de los 1.639 posibles. El Consejo de Ministros aprobó el 18 de julio un trasvase de 21,86 hm3 desde la cabecera del Tajo a la cuenca del Segura, de los que 18 van destinados a riego, algo que ha encendido a los regantes.
Por su parte, la diputada socialista por Alicante, Juana Serna, aseguró que el Gobierno "blindó" el trasvase en el PHN en 2005 "por lo que los alicantinos pueden estar tranquilos" porque no se cerrará.