VICTORIA BUENO
Indistintamente mujeres (53%) y hombres (47%), los universitarios que deciden continuar formándose otro par de años al término de su carrera con algún tipo de master preferirían acabar siendo jefes de sí mismos. Esta tónica coincide con el conjunto de los 30.000 encuestados en todo el país, pero sólo en la Comunidad Valenciana y en la de Madrid los estudiantes se decantan preferentemente a la hora de elegir un master por los contenidos directamente vinculados con el ámbito de la banca, las finanzas y los negocios: el mundo del dinero, en una palabra.
El dato proviene de la estadística elaborada este mismo año por la consultora Círculo Formación, que organiza la Feria Internacional de estudios de Postgrado así como la Feria de Universidades desde hace doce años. Las respuestas de los universitarios revelan que la Comunidad se llevan la palma a la hora de elegir el master internacional en Business (negocios) así como los de Economía, Banca y Finanzas. Hasta el 70% de la demanda en las universidades valencianas se centra en estos contenidos, a los que siguen los relacionados con el Marketing, el Diseño y la Comunicación.
Los másteres de Turismo, por contra, apenas mueven globalmente a un 7% del alumnado y entre los universitarios de la Comunidad sólo sube ese porcentaje tres puntos, hasta un 11%, similar al 12% que arroja Andalucía y con el que se sitúa la primera en esta área de estudios. Sin embargo son los programas relacionados con el Medio Ambiente los que obtienen menos demanda entre los estudiantes de postgrado de la Comunidad Valenciana, con tan sólo un 8%.
Otras especialidades que llaman algo más la atención aunque no llegan a alcanzar un 20% de la demanda -algunos encuestados eligen más de una especialidad, de ahí que la suma de porcentajes pueda superar el 100%- son las de Arquitectura e Ingeniería, Ciencias Sociales y Jurídicas, y las Biosanitarias.
Por otra parte, cerca de la mitad de los alumnos de postgrado considera "vital" este tipo de formación porque creen que les permitirá diferenciarse del resto de futuros profesionales y en similar proporción opinan que esos conocimientos son distintos a los previamente adquiridos durante la carrera universitaria. En un porcentaje que no llega al 10% creen que un master por sí sólo permite el acceso al mercado laboral o crea contactos.
Una inversión con ahorros propios
La primera señal que apunta a que nuestros universitarios quieren ser mayoritariamente jefes de sí mismos y moverse entre las finanzas proviene de la iniciativa de pagarse ellos mismos el correspondiente curso de postgrado.
Ni padres (4%), ni amigos (2%), ni profesores (5%) se postulan como promotores de la decisión por continuar estudiando un master. Hasta en un 88% de los casos analizados la motivación procede de los propios estudiantes de las universidades valencianas. Lo consideran una inversión de futuro y son ellos mismos quienes se financian mayoritariamente estos programas (hasta un 55%) -aunque en algo más del 10% de estos mismos casos exista también algún tipo de acuerdo con la universidad de que se trate-.
Pero también se decantan por hacer este tipo de formación especializada manteniendo la tónica de acudir al centro elegido periódicamente, como si de una prolongación de los estudios universitarios se tratara. La modalidad de estudios de postgrado presencial desborda con un 81% de los encuestados a cualquier otra que emplee las nuevas tecnologías para llevar a cabo el master al modo on-line (6%) o a distancia (6%).