PERE ROSTOLL
Leire Pajín no ungió a nadie como aspirante a dirigir el PSPV -nunca lo hará públicamente- pero durante su intervención de anoche en Elche sí marcó las pautas del congreso en el que los socialistas valencianos se juegan su futuro el último fin de semana de septiembre. La nueva número tres del PSOE, en su primer acto público en la Comunidad desde que fue elegida secretaria federal de Organización, proclamó la apertura de nuevo "tiempo" en la federación socialista valenciana, reclamó un congreso de "unidad y cohesión" y apostó por centrar el debate en los ciudanos y alejarlo de la batalla interna entre los candidatos a la secretaría del PSPV.
Delante de mil quinientas personas y de todos los que tienen algo que decir -con la única excepción de Joan Lerma- en el proceso congresual socialista, Leire Pajín -que llegó a la Universidad Miguel Hernández con la única compañía del alcalde de Elche, Alejandro Soler- dejó claro, sin comprometerse ni un ápice con nadie, cómo quiere Ferraz que los socialistas valencianos busquen una salida a una crisis interna que nunca han acabado de resolver desde que en el año 95 perdieron el Consell y las principales instituciones. La número tres del PSOE se comprometió a "dejarme la piel" pero a cambio, sin embargo, reclamó a los notables socialistas que "seamos capaces de estar a la altura" -una advertencia que repitió hasta en tres ocasiones- porque, insistió, "los ciudadanos nos están mirando porque nos necesitan".
Con esa "hoja de ruta", Pajín dejó claro, en una alusión que repitió también en varias ocasiones a lo largo de un discurso de más de media hora, que los socialistas valencianos deben inaugurar, tras el cónclave de septiembre, un "nuevo tiempo". "Os convocó -dijo- a un momento nuevo. Tenemos que aprovechar, con mayúsculas, un congreso en clave ciudadana con un debate sin miedo". La secretaria federal de Organización justificó la necesidad de que los socialistas se pongan las pilas a partir de septiembre para poner fin a una etapa en la Generalitat, la de Camps y el PP, marcada, aseveró, por un victimismo que, según ella, no le sirve para nada a la gente.
Y Leire Pajín, que sólo arrancó aplausos en tres ocasiones, fue la primera que se ajustó al nuevo tiempo. No se refirió en ningún momento a las siglas de PSPV -que únicamente figuraban en un pequeño recuadro del atril desde el que hablaron Pajín y el alcalde de Elche- y sólo aludió al Partido Socialista de la Comunidad Valenciana, la nueva denominación que propone la criticada ponencia marco como símbolo de la "refundación" del partido. "Tenemos que ser valientes -en un mensaje con destinatario ante el aluvión de críticas que ha suscitado el cambio de nombre- para cambiar lo que haga falta. Sin prejuicios para poner en marcha un nuevo proyecto progresista. Es hora de dar un paso adelante. De iniciar -insistió- un nuevo tiempo" en la organización.
Esa etapa, apuntó la propia Leire Pajín, debe arrancar de inmediato con un debate, que ya se ha iniciado con la presentación de la ponencia marco -elogió públicamente a Ángel Luna, Inmaculada Rodríguez-Piñero y Alfred Boix, corredactores del texto-, que se centre en responder a las demandas de los ciudadanos. "De aquí al congreso, todos nuestros debates deben mirar hacia los que están ahí fuera, en los ciudadanos, y no sólo en los de aquí dentro. Debemos decidirnos a ser el partido que más se parezca a los ciudadanos y que esté más cerca de los ciudadanos. Ese es nuestro único reto y nuestra única hoja de ruta", subrayó la secretaria federal de Organización en otro momento de su intervención.
Tras repasar la inversión de Zapatero en la Comunidad y subrayar el compromiso del Gobierno, Pajín, que descartó que el debate sea "si somos más de centro o más de izquierdas" porque lo que "nos debe interesar es si estamos cerca de los ciudadanos y de la Comunidad", puso Elche como ejemplo de la gestión socialista -citó a Alejandro Soler y a Antonio Amorós pero no a Diego Macià, alcalde hasta hace un año- para volver a delimitar, en el cierre de su intervención, el camino que tiene que seguir el socialismo valenciano en las próximas semanas. "Empieza un nuevo tiempo. No debemos desaprovecharlo. Tenemos el mejor equipo y no debemos tener miedo al debate. Debemos salir cohesionados y unidos", concluyó antes de que los fuegos artificiales llenaran el cielo de la ciudad de las palmeras en un homenaje que no sólo olió a nuevo tiempo sino a la entronización de un nuevo liderazgo.
"Evitar aspiraciones personales"
Abrió el fuego el alcalde de Elche, Alejandro Soler. El primer edil ilicitano no se limitó a dar la bienvenida. En sintonía con su "amiga" Leire, como así la definió el propio Alejandro Soler, el anfitrión también abogó por la "altura de miras" y reclamó, en clara referencia a los candidatos a la secretaría general del PSPV, que "pongan a un lado sus legítimas aspiraciones personales al servicio de un proyecto potente". "Tenemos que abandonar el yo y recuperar el nosotros", apuntó Alejandro Soler durante su intervención. El primer edil ilicitano, al que determinados sectores del partido han llegado a plantear como posible candidato a liderar el PSPV, reclamó a los notables socialistas que pongan en marcha un proyecto que piense en los valencianos. "Tenemos el reto de responder a la mayoría con un equipo fuerte y unido. La gente -insistió- espera un proyecto de cambio y unidad. Nos lo están pidiendo y es el esfuerzo que tenemos que realizar en el congreso".