P. ROSTOLL / F. ARABÍ
La ponencia política que se debatirá en el congreso del PSPV, con la propuesta de refundar el socialismo valenciano en un proyecto de centro, ha abierto una nueva brecha en las filas del partido. Autores de la ponencia no aceptan el texto final porque plantea un PSPV convertido en un "sucedáneo" del PP de Francisco Camps. Una batalla ideológica que puede acabar, incluso, con la presentación de una enmienda a la totalidad, tal y como estudiará hoy el grupo de militantes que lidera Francesc Romeu, el candidato a la secretaría general del PSPV, junto también a Ximo Puig, más crítico con el documento coordinado por Leire Pajín y con Ángel Luna como ideólogo.
Miembros del comité redactor de la ponencia han expresado su malestar con la versión definitiva, en especial en la parte más política, coordinada por Luna. Uno de los dos ponentes de esa parte, el histórico Vicent Soler, no se reconoce en el documento. No es el único. Colaboradores de otras áreas se desmarcaron de los trabajos previos. Soler considera que la ponencia responde a un "intento de mimetizar al PP". "Y antes que una mala copia, un sucedáneo, el elector prefiere siempre el original", dijo. Vicent Soler considera muy "pueril" creer que así se arrancarán votos a Camps.
"Le regalamos al PP el espacio de la valencianidad y ahora también se quiere regalar la izquierda", comentó el también catedrático de Economía. Para Soler, el documento considera que la hegemonía electoral del PP responde al acierto de este partido pero, subrayó, "también hay que decir que esa realidad responde en parte al demérito de los socialistas". "No puede ser que el PP acabe siendo el partido de los valencianos y nosotros no tengamos un discurso alternativo", agregó. Considera que las siglas País Valencià son el mejor "símbolo" frente al "regionalismo victimista" que predica el PP y del que, según la ponencia, hay que alejarse. El malestar entre los redactores alcanza también al ex conseller Ximo Azagra, explicaron estas fuentes.
Este escenario y el malestar que la propuesta de girar al centro ha levantado entre numerosos militantes augura una fuerte batalla ideológica en el congreso. De entre los candidatos a liderar el PSPV, tanto Romeu como Puig se mostraron muy críticos. El primero reunirá hoy en Valencia a un grupo de cuarenta expertos para estudiar la presentación de una enmienda a la totalidad. "El documento no cumple con los requisitos mínimos. Aquí no hay que hablar de estrategia sino de política. La gente, para copias, se queda con el original", dijo en alusión al parecido entre propuestas de la ponencia y postulados del PP. Puig también preparará un buen paquete de enmiendas para rebajar el tono centrista del texto. "No queremos ni giros al centro ni a la derecha sino ir hacia la modernidad", dijo. Por contra, tanto a Ábalos como a Jorge Alarte les parece positivo. "Está en la onda. Me gusta la musica pero habrá que afinar la letra", señaló el primero. "El PSPV debe abrirse para ser mayoritario en amplios espectros sociales", apuntó el alcalde de Alaquàs. Ambos buscan el apoyo de los afines a Pajín, coordinadora de la ponencia, para el congreso
Juventudes mantendrá
País Valenciano
Los jóvenes socialistas, frente a la propuesta oficial de los ponententes del PSPV, optarán por mantener el término País Valencià en las siglas de las Joventuts Socialistes (JSPV). Su secretario general, Salvador Costa, explicó ayer a este diario que no sólo no tienen intención de adoptar ese cambio en el próximo congreso sino que van a dar la batalla por la vía de las enmiendas para evitar que la propuesta Partit Socialista de la Comunitat Valenciana (PSCV), que aparece en el documento político marco acabe por implantarse. "Vamos a enmendar el nombre y las políticas de centro", por las que se aboga en la ponencia. "Son los dos asuntos primordiales", subrayó.
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