EFE
La máxima se registró ayer en Toledo (40,3 grados), según fuentes de la Agencia Estatal de Meteorología, que han destacado además los valores que se alcanzaron en Bilbao (38,1), Córdoba (40,1), Ciudad Real (39,8), Sevilla (38,3) o Burgos (35,7 grados).
La entrada por el norte de una masa de aire atlántico ha propiciado que se alivien las temperaturas, aunque esos efectos tardarán en llegar al cuadrante sureste de la península.
Hoy no hay ya ninguna provincia en "alerta naranja" (riesgo importante) por las elevadas temperaturas, aunque quince -todas del centro y el sureste de la península- están en alerta "amarilla" (riesgo bajo).
La previsión es que mañana ocho provincias (Albacete, Valencia, Almería, Alicante, Murcia, Córdoba, Sevilla y Málaga) se encuentren en esa situación y el domingo sólo una (Murcia).
Las máximas rondarán en la mayoría de las provincias los 33 o 34 grados, y a partir del domingo los termómetros volverán a registrar un ligero repunte y alcanzarán los 36 o 37 grados en muchos lugares.
Esa situación se prolongará durante toda la próxima semana, informaron las mismas fuentes de la Agencia de Meteorología, que subrayaron que se trata de una situación típica de esas fechas: temperaturas altas, muy escasas precipitaciones y ausencia de fenómenos meteorológicos relevantes.