F. J. B.
Los dos sindicatos mayoritarios en Ferrocarriles de la Generalitat (FGV) -UGT y CC OO- rechazaron ayer el proyecto del Consell para privatizar el mantenimiento de los tranvías en los nuevos talleres de El Campello mediante la creación de una empresa mixta -51% del capital para la iniciativa privada y 49% público- que absorberá la plantilla de trabajadores de FGV y ampliará la línea de negocio a la construcción de tranvías y trenes. Los sindicatos consideran que el conseller de Infraestructuras, Mario Flores, les ha engañado, denuncian que el personal de mantenimiento de la empresa está infrautilizado al dedicarse sólo a las locomotoras diésel de la línea Benidorm-Dénia y advierten de que la plantilla se ha ido recortando desde 1994 hasta hoy al haber pasado de 23 a 19 trabajadores que "no están ni siquiera en El Campello, porque en 2007, tras siete años de funcionamiento del tranvía, la dirección de FGV optó por subcontratar el servicio de mantenimiento con personal de Vossloh y Bombardier, las empresas que fabrican los tranvías", según denunció ayer Santiago Pérez, secretario general de Transportes de UGT.
Desde CC OO, Manuel Blázquez, señaló que "un año después de que Flores se comprometiera a hablar y negociar si parábamos las movilizaciones vemos que nos ha engañado. Por supuesto que no queremos una empresa mixta, lo que debe hacer es aprovechar el material humano que hay en la empresa y mejorar la competitividad. Lo que nos tememos es que al final lo que se pretende es privatizar el tranvía y ahí está SuBús esperando".
La dirección de FGV presentará hoy al consejo de administración -en la mesa se sientan representantes de UGT y CC OO- el plan de expansión de la compañía que, a medio plazo, se plantea la privatización del mantenimiento de los trenes-tram Alicante-Dénia y los tranvías, y en una segunda fase que la mercantil mixta que se constituya pueda aspirar a la construcción de trazados y material tranviario. El Consell tendrá un 49% de la participación de la nueva sociedad y el resto estará en manos de la iniciativa privada, el socio tecnológico con el que se quiere contar a la hora de dar el salto a la fabricación de trenes. La creación de la empresa mixta afectará a los 21 trabajadores -19 según UGT- de FGV.