REDACCIÓN
La Comunidad Valenciana contará a partir de la semana que viene con 850 nuevos guardias civiles para combatir la delincuencia en el ámbito rural, que ha empeorado en la provincia de Alicante al registrar un aumento de robos de cobre, mientras que en la de Valencia ha disminuido. Así lo anunció ayer el delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Ricardo Peralta, tras presidir la reunión del grupo de trabajo de "Seguridad en el ámbito rural", creado en el marco del Consejo Autonómico de Seguridad Ciudadana.
Aunque Peralta aseguró que se había registrado una "mejoría positiva" en cuanto a hurtos de cobre y productos hortofrutícolas en el campo, el Gobierno destinará a partir de la próxima semana a la Comunidad más de 850 guardias civiles, una cifra que calificó de "histórica" y que supone "un importantísimo refuerzo de dotaciones de acuartelamientos y asegurará una mejor respuesta a este tipo de delincuencia", dijo.
Estos agentes que, en total, en el mes de julio, contando con la Policía Nacional, ascenderán a 1.200, mejorarán "notablemente" los niveles de seguridad, afirmó Peralta, aunque, reiteró, en 2007 disminuyeron las denuncias por robo de cobre, y en 2008 se ha mantenido esta tendencia Valencia, donde se registraban la mayor parte de hechos delictivos. A pesar de esta "mejoría", el delegado reconoció que se ha producido un "desplazamiento" y un "empeoramiento" en la provincia de Alicante, algo sobre lo que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado "ya han tomado nota".