JOSÉ ANTONIO MARTÍNEZ
La Fiscalía de Alicante ha perdido la mitad de los refuerzos que tenía aprobados para este verano al haberse agotado la bolsa de trabajo y no encontrar personal para cubrir las plazas disponibles, según confirmaron a este diario fuentes del ministerio público alicantino. Para este verano, el fiscal jefe de Alicante, José Antonio Romero, había solicitado un refuerzo de hasta veinte fiscales para hacer frente a las necesidades de trabajo. Sin embargo, tan sólo se aprobaron cinco fiscales para la temporada estival, a los que hay que añadir un sexto que se debía incorporar al nuevo juzgado de lo Penal de Benidorm. De todos ellos, sólo se ha podido encontrar tres fiscales, mientras que las otras tres plazas se han quedado vacantes.
El propio Romero reconoció ayer que la bolsa de trabajo se encuentra ya totalmente agotada, lo que provoca que cada vez sea más difícil encontrar fiscales para cubrir estas vacantes. Por ello confió en que antes de que acabe el mes se pueda contar con una nueva bolsa que posibilite el contar con sustitutos a tiempo. "Las únicas plazas que quedan son de fiscales que aspiran a trabajar en el norte de España y no les interesa desplazarse a trabajar a la provincia para un periodo limitado", explicó. De hecho, en la actualidad hay 31 plazas cubiertas con sustitutos de una plantilla que ya supera los setenta fiscales. Muchas de estos puestos se quedan sin cubrir en los concursos de traslados debido a que la provincia es uno de los destinos menos solicitados y con mayor carga de trabajo.
Las plazas de refuerzo se necesitaban para Alicante, Benidorm y otro compartido para Torrevieja y Orihuela, ya que se trata de las zonas que mayor carga de trabajo generan. En estas tres zonas se practicaron durante todo el año pasado 141.975 diligencias de un total de 231.855 en toda la provincia.
De hecho, uno de los fiscales que se debían haber incorporado corresponde a la plaza creada tras la inauguración del tercer juzgado de lo Penal de Benidorm a principios de este mes. El aumento de trabajo que supone la apertura de este juzgado se repartirá entre el resto de los fiscales de Benidorm hasta que se solucione el problema. En Orihuela, donde también se ha creado un nuevo juzgado penal, no se ha dado este problema porque ya tenían un fiscal nombrado desde hace varios meses.
El fiscal jefe argumentaba la petición de un refuerzo de veinte fiscales para los meses de verano en el hecho de que la actividad durante ese periodo no baja para nada, dado el carácter turístico de la provincia, mientras que la plantilla se ve reducida a la mitad con motivo de las vacaciones en verano.
Estos refuerzos iban a prestar su apoyo en la asistencia a las guardias de los juzgados, los juicios rápidos, comparecencias en procesos civiles, así como estar al tanto de las incidencias en el juzgado de Violencia sobre la Mujer. Ante esta circunstancia de plazas sin cubrir, se ha tenido que repartir todo el trabajo entre toda la plantilla de fiscales que están trabajando.