F. J. B.
La falta de aportes de agua dulce al mar debido a la sequía que afecta a los ríos de la provincia -el efecto de las lluvias de mayo ha desaparecido- ha vuelto a disparar el riesgo de la aparición de bancos de medusas en las playas alicantinas. El agua dulce reducía la densidad la salinidad del mar y las medusas se iban al fondo, con lo cual había menos picaduras. De momento sólo se han avistado en la costa de la Marina Alta, donde se llegaron a cerrar playas el fin de semana en Dénia y Xábia. En Tabarca también ha habido algún avistamiento, según apuntaron ayer desde el Instituto de Ecología Litoral. Gabriel Soler, investigador del Instituto advirtió de que "medusas hay todo el año pero que es en verano cuando más se habla de ellas porque, sencillamente, hay más gente metida en el mar". Paradójicamente, la medusa más "peligrosa" por su poder urticante es la de la especie pelagia que es casi transparente y abunda en el Mediterráneo. El Ministerio de Medio Ambiente sostiene, por su parte, que el periodo más frecuente para la aparición de medusas va de junio a noviembre.
¿Quién iba a pensar que la sequía tenía que ver algo con la proliferación de las medusas en las playas del Mediterráneo? Pues sin ser la causa principal sí que está entre los factores más relevantes junto a la disminución de sus depredadores -tortugas y atunes-, cambios en los factores climáticos como el régimen de lluvias o el aumento de la contaminación desde tierra. Las intensas lluvias de mayo dieron paso a la esperanza de que este verano las playas de la Costa Blanca se libraran de estos animales marinos con más de 600 millones de años de existencia, pero el pasado fin de semana los efectivos de la Cruz Roja atendieron cerca de 150 picaduras en las playas, lo que ha disparado la alarma. Ayer, sin embargo fue un día tranquilo y no hubo avistamientos de grandes bancos, aunque sí atenciones por picaduras, "aunque lo normal en ésta época del año", según apuntaron los servicios de salvamento consultados por el periódico.
El Ministerio de Medio Ambiente recomienda a los bañistas, dentro de la campaña de prevención, que ante el aviso de la presencia de medusas no se debe subestimar el peligro y es mejor no meterse en el agua, ni siquiera en la orilla, ya que pueden existir fragmentos de tentáculos con la misma acción urticante. En caso de duda se debe preguntar al servicio de vigilancia de las playas. Las medusas que aparecen muertas sobre la arena no se deben tocar ya que el poder urticante puede durar hasta 24 horas. La zona donde rompe la ola es la más peligrosa en caso de aparecer estos animales marinos porque muchos fragmentos pueden concentrarse allí, según los expertos del Ministerio.
De aspecto gelatinoso, las medusas tienen forma de campana con varias cavidades. La parte superior y más visible se denomina umbrela en cuyo borde están los tentáculos. Pese a las molestias que producen, estos organismos forman parte del ecosistema marino y juegan un papel fundamental en su mantenimiento.