REDACCIÓN
El conseller de Hacienda, Gerardo Camps, afirmó ayer que fue a la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) que debía analizar la reforma de la financiación autonómica "a perder el tiempo" porque no se concretó nada y no se avanzó en la revisión del modelo, en el marco de la cual el Consell eleva a más de 700 millones de euros la cantidad que debe corresponder a la Comunidad Valenciana. Camps coincidió con la mayoría de los consejeros del resto de comunidades autónomas en la "insuficiencia" y la "falta de concreción" de la propuesta de las bases de la reforma del Ministro de Economía, Pedro Solbes.
"Estamos perdiendo el tiempo porque la propuesta es demasiado general, por lo que hemos pedido al Gobierno mayor nivel de concreción y que podamos avanzar en la revisión del modelo", indicó Camps. Según resaltó el conseller, el vicepresidente económico del Gobierno advirtió de que ayer no tocaba debatir entre las comunidades y en la reunión el Gobierno tampoco aportó nada de lo que no se hubiera anunciado ya.
Camps avisó a Solbes durante la reunión de que "la casa no debe empezarse nunca por el tejado, sino por los cimientos" y que cuando hay que revisar un modelo, lo que tiene que hacer el Estado es reconocer si hay nuevas necesidades de gasto del conjunto de las comunidades autónomas, como en su opinión ocurre. Así, recordó que el grueso de las políticas sociales están en manos de las comunidades, al tiempo que añadió: "Al Gobierno, aparte de poder subir las pensiones mínimas le quedan políticas sociales". Camps añadió que las comunidades necesitan una mayor financiación porque sus gastos han crecido por el aumento de la población, un aspecto que, en su opinión, "aún no quiere ver el Gobierno de España". "Cuando el INE dice que en la Comunidad Valenciana somos un millón más de valencianos, el Gobierno tiene que reconocer mayor necesidad de financiación para nuestra Comunidad", insistió Camps, que dijo que entró "incrédulo" a la reunión e iba a salir "defraudado".
El titular autonómico de Economía recalcó que el Gobierno sólo fue a la cita "a tomar nota", y a ver cuál es el mínimo común denominador, por lo que se teme que el Ejecutivo "pretende que no haya un nuevo modelo de financiación". También matizó que le trasladó a Solbes su voto negativo a los objetivos de estabilidad.
Solbes sometió a debate un documento base sobre el que centrar las discusiones con las comunidades autónomas. En doce puntos, Solbes propone las líneas maestras de lo que debe ser el nuevo sistema, basado en aumentar hasta el 50% la cesión del IRPF, el IVA y los impuestos especiales a las administraciones autonómicas, junto con una mayor capacidad impositiva, y una actualización del factor población. Asimismo, el Gobierno permitirá a las comunidades incurrir en déficit en 2009 en previsión de que la economía crezca por debajo del 2% el próximo año, según la secretaría de Estado de Hacienda.
El PSPV afirma que el modelo "destierra" la "desigualdad" del PP
La diputada socialista en el Congreso por Valencia y secretaria de Ordenación de Territorio y Vivienda del PSOE, Inmaculada Rodríguez-Piñero, aseguró ayer que el nuevo modelo de financiación propuesto por el Gobierno central "destierra" la desigualdad impuesta por el PP de la Comunidad Valenciana. Rodríguez Piñero apela a la responsabilidad del presidente de la Generalitat, Francisco Camps, para que anteponga los intereses de los valencianos y llegue a un acuerdo con el Gobierno. Para la dirigente socialista, el nuevo modelo propuesto por el Gobierno "corrige los errores del actual aclamado en su día por Camps". En su opinión, este modelo "garantiza la prestación de los servicios públicos básicos para todos los ciudadanos en las mismas condiciones independientemente de donde vivan".