JOSÉ ANTONIO MARTÍNEZ
La titular del juzgado de lo Penal 6 de Alicante acordó ayer dejar en libertad al hombre acusado de acosar a una mujer al aceptar éste una pena de seis meses de cárcel por romper la orden de alejamiento. Tal como ya adelantó este diario, el acoso al que venía sometiendo a la víctima motivó que un juzgado le impusiera la prohibición de entrar en los términos municipales de Alicante y Alcoy, localidades entre las que la mujer tiene su residencia y su trabajo compartidos, para reforzar su protección. Estas medidas se mantuvieron ayer hasta que se celebre el juicio por la causa principal. El hombre, de nacionalidad rumana y de iniciales G. F. de 37 años, tiene además la obligación de presentarse todos los días por la mañana y por la tarde en la Comisaría de Benidorm, donde irá a vivir a casa de un hermano a causa de este "destierro" judicial.
Entre víctima y presunto acosador tan sólo existía una relación laboral. La mujer le contrató para hacer trabajos de fontanería en varias viviendas que ella tiene en alquiler. Al descubrir éste que la mujer era propietaria de varios inmuebles, trató de seducirla y, al ser rechazado, comenzó a acosarla y a amenazar tanto a ella como a las personas de su entorno. La mujer denuncia que se ha presentado en casa de sus inquilinos diciendo que se tenían que marchar porque era el nuevo propietario; y llegó a meterse en la habitación del hospital de ella haciéndose pasar por su marido después de que ser operada de una grave enfermedad. La información de los inmuebles la obtuvo robando del buzón la correspondencia bancaria de los buzones.
Sin embargo, estos hechos no se juzgaban ayer. El hombre fue arrestado a la media hora de ser puesto en libertad por este presunto acoso por volver a llamar a la víctima y amenazarla pese a tener una orden de alejamiento. Estas amenazas motivaron que el juez tuviera que ampliar la seguridad de la víctima prohibiendo al procesado entrar en las ciudades de Alicante y Alcoy.
El hombre la llamó por teléfono a la media hora de ser puesto en libertad diciéndole que "te voy a secuestrar y te voy a matar. Ya tengo elegido el lugar. Antes de morir te follo y te torturo" y que nunca le iban a pillar porque era "muy inteligente". Tan inteligente, que la mujer pudo dar el teléfono a la Policía, que escuchó todas estas amenazas. El hombre aceptó ayer ante la juez estos hechos y su defensa señaló que el procesado desconocía que no podía llamar por teléfono.
El procesado se conformó con una pena de seis meses de prisión por amenazas y una multa de 1.080 euros por quebrantamiento de medida cautelar, así como una orden de alejamiento durante dos años. La Fiscalía no se opuso a la petición de la defensa de dejar en libertad al acusado, ya que carece de antecedentes penales y la pena impuesta ha sido inferior a los dos años; y porque se considera suficiente como medida de protección la prohibición de entrar en Alicante y Alcoy. La mujer cuenta además con protección policial.
"La cárcel es para mí porque seguro que vendrá a matarme"
"A la que han condenado a prisión es a mí, porque seguro que va a venir a matarme. Voy a tener que esconderme con el temor de cuándo va a aparecer otra vez en mi casa", aseguró ayer la víctima tras conocer la resolución judicial y añadió que "ya ha incumplido la orden de alejamiento una vez y le da igual volverlo a hacer". La mujer señaló que "es un loco que está dispuesto a todo" y que exigirá que se cumpla a rajatabla la obligatoriedad de comparecer dos veces al día en la Comisaría de Benidorm. Asimismo se quejó de que nadie le haya notificado la puesta en libertad del acusado. "Me he enterado por cauces extraoficiales", dijo.