A. TERUEL
La Autoridad Portuaria de Alicante defiende que todas las actividades que se realizan en sus instalaciones cumplen con la normativa vigente y, de esta forma, no suponen riesgo alguno para la salud. El presidente de este organismo, Sergio Campos, señaló ayer que existen varias medidas para evitar que las tareas que se realizan en el Puerto causen molestias a la población, y que "todos los operadores conocen estas buenas prácticas". Entre éstas, citó la de bajar la altura de las grúas o la de limitar las actividades en caso de viento.
Campos se refería así al informe remitido por la Guardia Civil a la fiscalía de Medio Ambiente sobre carga y descarga de graneles en el muelle 17 del Puerto. El presidente de la Autoridad indicó que, en caso de que se requiera, se ofrecerá toda la documentación oportuna para "demostrar" que las normas previstas en estos casos "se están siguiendo".
Mientras tanto, el grupo socialista en el Ayuntamiento achacó en parte esta controversia al equipo de gobierno, al que acusaron de haber contribuido a que se produjeran molestias a la población por "mirar para otro lado". La edil Aurora Gómez consideró que el Puerto se está convirtiendo en "el polo industrial de Alicante" porque el Ayuntamiento "no ha desarrollado nuevos polígonos" donde se pudieran realizar algunas de las actividades que se desarrollan en el frente litoral. A su juicio, "no puede ser que se lleve meses denunciando" la situación y el Consistorio no actúe.
Gómez insistió en que "el clínker y el carbón no pueden estar acumulados" delante de zonas habitadas y que, si esas actividades han de desarrollarse en el Puerto, pidió que "se trasladen a muelles más alejados". Asimismo, exigió que se cumplan las medidas para paliar los efectos de estas actividades, como las "redes de inmisión" previstas.