REDACCIÓN
La Conselleria de Sanidad investiga las causas de la muerte de dos mujeres, residentes en Valencia y Alicante, fallecidas a causa del síndrome de Creutzfelt-Jacob para descartar que se trate de la variante inglesa de la enfermedad, conocida como mal de las vacas locas. En estos casos no se ha encontrado ningún indicio de que la afección se deba al consumo de carne contaminada y, de hecho, las primeras pesquisas apuntan a la posibilidad de que se trate de mutaciones genéticas, informaron a Europa Press fuentes de este departamento.
Las fallecidas son una mujer de unos 64 años residente en la provincia de Valencia y una ciudadana de nacionalidad inglesa que falleció en el Hospital de La Vila Joiosa. Desde la Conselleria de Sanidad se recordó que las encefalopatías espongiformes son enfermedades neurodegenerativas de diversos tipos y dentro de ellas, existe un tipo concreto conocido como síndrome de Creufeltz Jacobs, que suele estar causado por una mutación genética o por herencia genética familiar. Sólo algunos casos están relacionados con el consumo de carne infectada, lo que se conoce como variante inglesa del síndrome de Creufeltz Jacobs o mal de las vacas locas. En España sólo se han registrado tres casos de la variante inglesa del mal de las vacas locas, uno en Madrid y dos en Castilla-León. En la Comunidad Valenciana no se ha registrado ninguno, subrayaron las mismas fuentes en un comunicado. Agregaron que desde 1993 las encefalopatías espongiformes son enfermedades de declaración obligatoria, por lo que todos los casos se notifican a la Conselleria de Sanidad y se hacen estudios anatómico-forenses a los fallecidos para intentar determinar su causa. En este sentido, recalcaron que los estudios de las dos fallecidas entran "dentro de la actuación habitual en estos casos y no existe sospecha firme de que su enfermedad se deba al consumo de carne en mal estado".