REDACCIÓN
Los restos de la pequeña gota fría que se desplazó por el sur peninsular estos días trajeron a Alicante, prodecedente de Andalucía, una tormenta con un gran aparato eléctrico que principalmente descargó en el mar.
La tromba tuvo su momento más intenso sobre las diez y media de la noche en Alicante, cuando las precipitaciones llegaron a colapsar las calles, aunque no se produjeron problemas destacables. En algunos puntos de la ciudad, como el barrio de Vistahermosa, la luz se fue durante algunos minutos.
La tormenta llegaba a Alicante desde el sur y descargaba por ráfagas en distintos puntos de la provincia. En Santa Pola tuvo que acelerarse el final de la procesión de la Virgen del Carmen porque comenzaba a llover.
La pequeña gota fría daba anoche sus últimos coletazos en la provincia y evolucionaba rápidamente hacia las Islas Baleares. Según el responsable del Laboratorio de Climatología, la inestabilidad seguirá en la mañana de hoy, pero las nubes tenderán a desaparecer por la tarde. Con ello, el verano volverá al Levante español y se espera por tanto un incremento de las temperaturas.