EMV es un nuevo estándar internacional de Medios de Pago de Mastercard y Visa, basado en la utilización del chip, una avanzada tecnología que progresivamente se irá incorporando a las nuevas tarjetas.
De esta forma, una vez completada con éxito la adaptación de toda su red de cajeros y datáfonos al sistema EMV, Caja Mediterráneo iniciará ahora el proceso paulatino de implantación de esta nueva tecnología a todo su parque de tarjetas, empezando por las de crédito Platinum, Oro y Business. A partir de septiembre se irán sustituyendo el resto de las tarjetas de crédito y débito.
La incorporación del chip a las tarjetas proporcionará mayor seguridad en los pagos y minimizará el riesgo de fraude por pérdidas o robos puesto que se utilizará el PIN en las operaciones de pago, ya que a partir de ahora será la forma habitual de autentificación en cualquier comercio, asegurando que sólo el titular puede hacer uso de la tarjeta.
De este modo, las nuevas tarjetas dotadas con tecnología EMV-Chip "tendrán las mismas utilidades y sencillez en el uso que las antiguas, pero serán más seguras". Además, tanto los clientes como los comercios "ganarán en rapidez y comodidad en las transacciones puesto que el proceso elimina la captura de firma en las boletas, y reduce la necesidad de la comprobación del DNI de los titulares".
Debido a que no todas las entidades financieras tienen en estos momentos el grado de adaptación a los estándares de EMV-Chip alcanzado por Caja Mediterráneo, algunos datáfonos de otras entidades seguirán solicitando la firma como identificación en las operaciones. Esto no supondrá ningún problema para los clientes CAM con tarjetas EMV porque ambas tecnologías convivirán durante algunos años y las tarjetas con banda se podrán seguir utilizando como hasta ahora.