P. C.
La víctima, de unos 30 años, no presentó denuncia pero al final tuvo que acudir al Hospital General para ser atendida de quemaduras graves en el abdomen, zona genital y muslos, por lo que la Policía Nacional fue alertada y detuvo al presunto agresor.
El arrestado, de entre 40 y 50 años, permanecía ayer recluido en los calabozos de la Comisaría Centro a la espera de pasar a disposición judicial.
Los hechos ocurrieron el pasado sábado en una vivienda del Casco Antiguo, aunque el Cuerpo Nacional de Policía no tuvo conocimiento de los hechos hasta dos días más tarde. El hombre presuntamente sufrió un ataque de celos y se ofreció a dar un masaje a la mujer. Así, comenzó a echarle alcohol sobre el abdomen y cuando ya lo había extendido le prendió fuego.
La mujer apagó como pudo el fuego y en vez de requerir ayuda policial o sanitaria continuó en la vivienda sin denunciar a su pareja, de la que no ha trascendido si esa noche también se quedó en la casa. Lo cierto es que el lunes la mujer no tuvo más remedio que acudir a Urgencias del Hospital General porque tenía un fuerte dolor y las quemaduras eran más graves de lo que pensaba. Prueba de ello es que tuvo que ser intervenida de las lesiones en el Hospital General.
El ingreso de la mujer herida no tardó en comunicarse a la Comisaría de Policía, que de inmediato abrió una investigación para aclarar lo sucedido.
Los agentes se entrevistaron con la mujer herida y se movilizaron en busca del presunto agresor, que pudo ser detenido el mismo lunes.
El sospechoso fue trasladado a dependencias policiales y presumiblemente pasará hoy a disposición del juzgado de guardia de Alicante.
La mujer continuaba ayer ingresada en la Unidad de Quemados del Hospital General de Alicante e inicialmente no se temía por su vida a pesar de que las lesiones sufridas eran de carácter grave.