REDACCIÓN
Miembros de la organización ecologista Greenpeace denunciaron ayer los riesgos de los proyectos para construir casi 8.200 nuevos amarres en puertos deportivos de la provincia, que contribuirían a aumentar la degradación del litoral. Asimismo, se alertó acerca de otras actuaciones urbanísticas previstas y cuyos posibles consecuencias pone de manifiesto la organización en el informe "Destrucción a toda costa 2008", presentado a principios de este mes.
Greenpeace instaló una mesa informativa en la Playa de San Juan, una actividad que se realizó con el mismo cometido en otras 12 ciudades españolas. Además de en la construcción de nuevos puertos deportivos o ampliación de los ya existentes, se incidió en otros aspectos que se destacan en el informe, como los planes urbanísticos previstos en El Campello y en la porción de litoral comprendida entre Santa Pola y Guardamar. La entidad naturalista también pone de relevancia el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Sant Joan d'Alacant, que, sin afectar directamente a la línea de costa, sí afectaría a zonas de huerta próximas que aún se conservan. Asimismo, se critica la construcción de 40.000 nuevas viviendas en plena "ralentización" del mercado.