REDACCIÓN
El conseller de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda, José Ramón García Antón, calificó ayer de "intolerable" el nuevo aplazamiento por parte del Gobierno de un trasvase de 75 hectómetros cúbicos agua desde la cabecera del Tajo. El responsable consideró además que esta decisión está "en sintonía con la actitud habitual" del Ejecutivo, que trata, dijo, de "no avanzar en la planificación de recursos para que todas las comunidades tengamos agua".
García Antón alegó que ha llovido de forma copiosa en los últimos meses y, en consecuencia, hay un "volumen suficiente de agua para trasvasar y garantizar el abastecimiento para todos". Asimismo, criticó que "se haga del agua una política electoralista" y se preguntó si el nuevo aplazamiento responde a la "proximidad del congreso de los socialistas manchegos". Esta decisión se suma, añadió, a las declaraciones realizadas el viernes por la ministra de Medio Ambiente, Rural y Marino, Elena Espinosa, en las que "se jactaba" de que el trasvase del Ebro "está derogado y siempre lo estará". A su juicio, esto "demuestra falta de sensibilidad" con la Comunidad.
También el portavoz del gobierno autonómico de Murcia, Juan Antonio de Heras, acusó de "sectarismo" al Ejecutivo central por retrasar el trasvase, y señaló que José Luis Rodríguez Zapatero "ha comenzado a gobernar pensando únicamente en los congresos de su propio partido". En este sentido, recordó que los dos aplazamientos han coincidido, respectivamente, con el Congreso Federal del PSOE y el de los socialistas de Castilla-La Mancha.
Precisamente, la federación castellano-manchega del PSOE aprobó ayer la ponencia marco de su cónclave, en la que se apuesta por el fin del trasvase Tajo-Segura tal y como está concebido ahora. Con ello se respalda la tesis del presidente de esa comunidad, José María Barreda, de "agua para todos sí, agua para todo no".
Los socialistas de Castilla-La Mancha defienden que su territorio "está creciendo y necesita por tanto más agua", por lo que consideran necesaria la puesta en marcha de nuevas infraestructuras hidráulicas. Además, e inciden en la necesidad de tener capacidad de decisión en materia de agua, por lo que instan al Gobierno a permitir la presencia de las comunidades autónomas en los órganos de gestión.
Por su parte, el diputado del PSPV Francesc Signes abogó porque la ponencia marco de su congreso incluya los trasvases de agua "como última posibilidad", siempre que sean "viables, sostenibles y socialmente aceptados".