V. X. C. R.
El urbanismo masivo y desordenado en el Poble Nou de Benitatxell tiene una fecha precisa: el año 1970. La venta por parte del ayuntamiento de la Muntanya (así llaman los vecinos al Puig Llorença) al grupo VAPF, S.A., por 50 millones de pesetas fue en aquellos tiempos un acuerdo respaldado por la práctica totalidad de los vecinos. Entonces, empezó el declive de la actividad agrícola. Miguel Devesa, recién nombrado alcalde en el último tramo de la dictadura, acordó la firma del convenio de venta y explotación del Puig. Firma a partir de la cual empezaría a fraguarse la macrourbanización actual de la Cumbre del Sol, que ha llenado de chalés la ladera que mira al mar de la montaña e incluso los acantilados. La construcción de urbanizaciones fue sucediéndose con el pretexto de la llegada masiva de turistas que demandaban chalés. El crecimiento urbanístico continuó con los sucesores de Devesa y numerosos planes parciales han convertido la zona en otro núcleo urbano más.