EUROPA PRESS
Además, aseguró que el Gobierno autonómico puede perder 34 millones de euros más en lo que queda de año, al seguir adelante la huelga debido a la "falta de respuesta por parte de la administración".
Asimismo, el sindicato comunicó que debido al "enfado cada vez más grande de los inspectores ante la falta de respuestas por parte de la Administración", en Alicante el 100 por cien de los inspectores seguirán con la huelga, en Castellón continuarán el 90 por ciento, mientras que en la provincia de Valencia seguirán hacia delante el 80 por ciento, "a pesar de las amenazas de la Administración".
"La Conselleria, en un ejercicio de irresponsabilidad al que nos tiene acostumbrados, ni siquiera ha puesto mínimos en esta huelga y no ha cubierto las vacantes, bajas, ni permisos del personal de inspección, para 'ahorrar'", indicó este colectivo, que añadió que, así, lo que se consigue es "aumentar la carga de trabajo y las funciones de cada inspector, tareas que son más complejas que antes".
Además, CESM-CV afirmó que la Conselleria de Sanidad "nos ha congelado el sueldo, ha hecho que cobremos una cuarta parte menos que el resto de los médicos del gobierno autonómico, nos ha quitado el complemento de productividad y nos ha convertido en los únicos médicos de la Conselleria que no cobramos productividad".
Ante esta situación de bajas laborales "sin cubrir", el sindicato indicó que "la Comunitat ha perdido 65 millones de euros y puede perder 34 millones más este año", por lo que este colectivo indicó que las asociaciones de inspectores "han intentado proponer unas medidas de sentido común".
En este sentido, señaló que los inspectores propusieron aumentar la plantilla, y al menos y con "carácter inmediato", cubrir las plazas que ya existen y están vacantes; convocar oposiciones, ya que "hace 10 años que no hay y más de la mitad de los inspectores son interinos"; pagar a los médicos y farmacéuticos inspectores como al resto de los facultativos o incentivar el incremento voluntario de jornada y pagar productividad, entre otras medidas.
CESM-CV afirmó que con la huelga "se pretenderá causar el mínimo perjuicio" a los pacientes, ya que "esta medida es contra la administración y no contra el paciente", porque "el deterioro de la asistencia y del control de las prestaciones sólo es responsable el conseller de Sanidad, que ha ido cerrando todas las puertas a las que hemos llamado", destacaron.
"Instamos a la Conselleria a negociar creemos que no nos merecemos una Conselleria que por su prepotencia y falta de capacidad perderá 34 millones de euros de los valencianos y dejará de garantizar el control de las prestaciones sanitarias", apostillaron las mismas fuentes del sindicato.