EFE
Según ha explicado a EFE la secretaria general de la Federación del Comercio y la Hostelería (FECOHT) de CCOO en l'Alacantí y les Marines, María Ángeles Galdón, la razón definitiva que ha llevado a los sindicatos a romper las negociaciones ha sido la retirada de la cláusula de revisión salarial retroactiva de la propuesta de la patronal, FEMPA.
Galdón ha dicho que los argumentos utilizados por FEMPA son que "han bajado mucho las ventas a consecuencia de la crisis económica y que prefiere quitar la cláusula de revisión (salarial) a que haya despidos".
Sin embargo, los sindicatos, que no renuncian a que los trabajadores del sector mantengan su poder adquisitivo, han recordado a la patronal que la "bonanza económica de los últimos años no ha influido en las condiciones económicas de los trabajadores".
La última propuesta presentada por FEMPA, tras siete meses de negociación, se basa en un aumento salarial real para este año del 2,1 por ciento, "sin garantía alguna de recuperación del desvío de la inflación, que en junio se situó en el 5 por ciento".
Galdón ha asegurado que sólo una hora antes de que la patronal presentara su última oferta, la subida propuesta era del 3,95 por ciento.
FEMPA plantea el convenio a tres años, con unas subidas salariales del 2,75 y 2,50 por ciento para el segundo y tercer año, y la movilidad geográfica a la carta con el argumento del mantenimiento del empleo.
Además, incluye una cláusula nueva en la que "pretende desvincularse de cualquier acuerdo alcanzado o susceptible de alcanzarse entre las organizaciones estatales sindicales y patronales, algo no sólo inaceptable, sino de dudosa legalidad", ha añadido.
En opinión de UGT y CCOO, con esta oferta la patronal está "condenando a los asalariados del sector no a un estancamiento, sino a un franco y contundente retroceso de sus retribuciones que conlleva una brutal pérdida de capacidad adquisitiva".
Los sindicatos entienden que el objetivo de la patronal con esta última propuesta era que se rompieran las negociaciones, "ya que no puede entenderse de otra manera el hecho de que cada nueva oferta fuera peor que la anterior".
Galdón ha explicado que el próximo 22 de julio está previsto celebrar una asamblea con todos los delegados y afiliados de UGT y CCOO en la que se decidirán las acciones que se emprenderán.
La sindicalista, que no ha descartado la convocatoria de movilizaciones de protesta, ha apuntado que de momento no hay prevista una nueva reunión con la patronal.