CLARA R. FORNER
El oscurecimiento que se viene produciendo en la fuente de la plaza de los Luceros se debe a la presencia de una especie de algas unicelulares, según revela un informe elaborado por la Universidad Politécnica de Valencia, del que se deduce la necesidad de mejorar el sistema de limpieza de la escultura si desea mantener su color blanco.
Como se recordará, tras la última restauración de la fuente de Luceros, ejecutada entre los años 2006 y 2007, la escultura diseñada por el artista Daniel Bañuls se ha venido oscureciendo. El conjunto presentaba un color óxido que hacía temer la presencia de hierro, cobre o metales pesados, a pesar de que durante la restauración se cambiaron las tuberías.
La rehabilitación de la fuente se enmarcó dentro del proyecto de implantación del tranvía en la ciudad, que lleva a cabo el Gestor de Transportes y Puertos (GTP) de la Generalitat. Esta fase en concreto fue adjudicada a una Unión Temporal de Empresas formada por FCC Construcción S. A. y Enrique Ortiz e Hijos Contratista de Obras S. A., que encargó al Instituto de Ciencia y Tecnología del Hormigón (ICITECH) de la citada universidad un informe para averiguar el motivo del oscurecimiento de la fuente.
El citado documento ha sido ya entregado al GTP y al Ayuntamiento de Alicante. En él se apunta, como conclusión general, que las manchas que registra el hormigón que está en contacto con el agua "son debidas a la presencia de materia orgánica y no a la existencia de materiales como hierro, cobre o plomo, que podrían dar coloración al hormigón".
La presencia de la citada materia orgánica, apunta el estudio, ha sido detectada por "análisis termogravimétrico" y a través de un microscopio electrónico. Este último ha permitido detectar "estructuras orgánicas que se asemejan a las diatomeas". Las diatomeas son unas algas unicelulares microscópicas.
Asimismo, agrega, hay "presencia de cloro, sodio, calcio, carbono y silicio". También se ha analizado el mortero, observando que "se encuentra carbonatado, encontrándose abundantes cristales de calcita y de productos de carbonatación de naturaleza más amorfa". No se ha observado, en cambio, "la presencia de metales que puedan producir coloración en el hormigón de la fuente".
El Instituto de Ciencia y Tecnología del Hormigón propone en su informe varias posibilidades "para intentar que la materia orgánica no se deposite en el hormigón blanco de la fuente" y, de este modo, evitar que se siga oscureciendo la escultura.
Propuestas
En primer lugar, aconseja "utilizar otro sistema de desinfección", como por ejemplo uno denominado ozonización. Pero advierte de que "no parece viable, ya que el agua proviene del suministro del agua potable de la ciudad, donde el proceso de desinfección se hace por cloración". Otra alternativa sería "utilizar en el agua un alguicida, fungicida o producto similar, que evite o retarde la aparición de dicho tipo de materia orgánica". Estos productos se deberían introducir en el circuito de agua de la fuente, pero advierte sobre su posible complejidad. "También sería importante mantener continuamente el nivel de cloro en el agua de la fuente, clorándola específicamente", agrega el citado instituto.
Además, propone "añadir y recubrir el hormigón de la fuente con un producto hidrofugante" que, al repeler el agua, "podría evitar la formación de estos productos orgánicos". Eso sí, sería necesario realizar previamente una prueba a pequeña escala.