La escultura de la fuente de los Luceros recibe sólo una limpieza anual desde que surgió el problema del oscurecimiento, antes de la última restauración. Todos los años, en los días previos a las Hogueras de San Juan, el Ayuntamiento la somete a una limpieza para que parezca inmaculada de cara al disparo de las mascletás, que reúnen a miles de personas alrededor de la plaza.
Otra cuestión que se ha planteado sería la conveniencia de que el tratamiento se lo aplicara personal especializado para poder preservar la escultura lo mejor posible.