REDACCIÓN
La mayoría de los trabajadores que declararon ayer como testigos ante el juzgado que instruye la causa contra Terra Mítica y otras 16 sociedades por un supuesto fraude fiscal de 4,5 millones de euros, relataron que no había control sobre las obras de jardinería que se hicieron en el parque temático.
Los testigos fueron empleados de algunas de las empresas implicadas en el supuesto fraude detectado por la Agencia Tributaria, que reveló una trama de facturas falsas emitidas por trabajos que no se realizaron. Ayer comparecieron ante el Juzgado de Instrucción número 3 un grupo de trabajadores pertenecientes a las empresas "Trabajos Auxiliares Siglo XX" y "Traus", entre otras.
Uno de los testigos, que fue empleado de "Traus" contó a los periodistas que su empresa era una "contrata de contratas", en la que el ingeniero jefe "no era ingeniero" y la encargada de obra era "decoradora".
Según cuenta, no había "responsables" que controlaran las obras y cada trabajador se las "apañaba" como podía, porque había un "gran descontrol" y la obra que estaban haciendo "no servía para nada". En este mismo sentido, tres empleados de "Trabajos Auxiliares", contaron que no vieron "nada raro" en las obras, salvo que "no había responsables" ni encargados. Uno de los testigos aseguró ante el juez que desconocía hasta ayer el nombre de la empresa por la que había sido llamado a declarar.
La investigación de este supuesto fraude se remonta a noviembre de 2005, cuando, a instancias de la Agencia Tributaria, la Fiscalía presentó una denuncia contra un grupo de sociedades que supuestamente formaban parte de una "trama organizada" de falsificación de facturas. Tras la denuncia, admitida a trámite y recaída en el Juzgado de Instrucción número 3 de Valencia, el subinspector que detectó el supuesto fraude aseguró ante el juez que hubo sobrecostes en la construcción del parque y que algunas de las empresas que participaron no tenían empleados suficientes para acometer los trabajos.