V. X. C./A. P./P. C.
La investigación policial que concluyó con la detención del alcalde de Benitatxell, su primera teniente de alcalde y el abogado alemán que ejerció de intermediario se llevó a cabo en menos de diez días, según indicaron ayer fuentes del caso. Todo empezó cuando el dueño de unos terrenos de Benitatxell acudió a la Guardia Civil para denunciar que, a través de un intermediario, el alcalde y la edil le habían pedido 50.000 euros a cambio de mantener como urbano un terreno que con el nuevo PGOU, aprobado inicialmente por el Consistorio pero que aún no ha entrado en vigor, tenía la calificación de rústico. Este propietario relató que cuando se entrevistó con el alcalde para expresarle su desacuerdo con la nueva calificación de su terreno, éste ya le dejó entrever que el asunto "se podía arreglar". Días después contactó con él el abogado alemán que, presuentamente, ejercía de intermediario y que ya le anticipó que la parcela podía volver a ser urbana si pagaba 50.000 euros. La cita para cerrar el acuerdo se realizó en un club de golf próximo a Benitatxell y allí acudieron el vecino con un cheque de 50.000 euros, el abogado y la teniente de alcalde, quien, según fuentes cercanas al caso, llevaba un documento con rúbrica del propio Cardona que garantizaba que el terreno seguiría siendo urbanizable. En ese momento, los agentes que estaban de incógnito en el club detuvieron al abogado y a Rheindorf. Posteriormente, se produjo la detención del alcalde y al día siguiente la del al arquitecto, quien ayer aseguró que en el juzgado se limitó a explicar el planeamiento urbanístico.