REDACCIÓN
La Confederación Gonzalo Anaya de AMPAs (Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos) acusó ayer a la Generalitat Valenciana de "vulnerar el derecho de igualdad y tratar de un modo discriminatorio" a los padres, "al dar cobertura a los que incumplen la ley, como los objetores de Educación para la Ciudadanía (EpC) y repudiar a los que exigen el derecho a la educación en la lengua propia en una materia nueva en la enseñanza", según informaron en un comunicado fuentes de la entidad. Para la Confederación, estos hechos "demuestran que los mandatarios valencianos no gobiernan para todas las familias, sino solamente para las que siguen su credo conservador".
En este sentido, lamentaron "el trato discriminatorio, que se ha evidenciado con el anuncio de la secretaria autonómica de Educación, Concha Gómez, de dejar olvidadas en un cajón las más de 5.000 solicitudes de madres y padres que quieren que sus hijos y hijas estudien la materia en valenciano o en castellano".
Asimismo, manifestaron que "impartir una asignatura en un idioma que no domina el alumnado, por la falta de medios y profesorado de idioma extranjero, es una manera de invalidarla de facto, como lo es también el hecho de eliminar del temario aquellos temas tabú para la educación católica y apostólica, como por ejemplo la sexualidad, la diversidad social y la convivencia".
Añadieron que "otro fraude a la ley es el hecho de ofrecer la posibilidad de aprobar la materia con un trabajo trimestral, sobre un tema elegido por los padres, amparando la objeción".
Así, consideraron que la orden valenciana de EpC es "una burla a los valores democráticos y a la educación pública, al igual que lo son las declaraciones del conseller de Educación, Alejandro Font de Mora, que atentan contra la participación en la escuela de los padres y madres".