REDACCIÓN
Mientras los partidarios de Leire Pajín empiezan a dar sus primeros pasos para solidificar un grupo que pueda disponer de mayoría, el proceso continúa sin clarificarse. Ximo Puig, el candidato del sector lermista, se mantiene en la carrera y ayer se ofreció como la cara del "cambio tranquilo, seguro y solvente en esta nueva etapa de los socialistas valencianos". Puig destacó que va a redoblar sus esfuerzos para construir un liderazgo y un partido "al servicio de los intereses de los valencianos, capaz de desarrollar las enormes potencialidades de sus ciudadanos y su territorio".
El también portavoz adjunto en las Cortes afirmó que lidera un proyecto "abierto e integrador que pretende sumar y unir a todos los socialistas valencianos entorno a esta propuesta". Ximo Puig indicó que, una vez terminado el congreso federal, "vamos a hacer realidad este nuevo impulso desde la solvencia y la tranquilidad que permita a la sociedad valenciana conquistar la ambición de progreso con un gobierno al servicio de los ciudadanos y no de unos pocos".
Pero si Puig no se baja de la carrera, el que también mantiene la tensión es el concejal en Valencia José Luis Ábalos que, según asegura, está meditando la decisión para anunciarla en los próximos días "porque apoyos tengo, y me lo piden". Ábalos afirmó, en declaraciones a Europa Press, que conseguir los apoyos necesarios "no me preocupa, lo único que me tiene que preocupar es si realmente puedo servir al partido o no", puesto que, aseveró, "no puedo hacer nada que pueda no servirle". "Los apoyos los tengo y me piden que dé el paso", apostilló. El responsable socialista indicó que siempre ha actuado con "mucha lealtad" al partido, sin "interferir" ni "obstaculizar" en ningún momento y afirmó, en todo caso, que esto "no lo quiero estropear".